“Pequitas”, el silbato de oro duranguense
El árbitro comenzó desde los 11 años a tomar el silbato e impartir en el centro del terreno de juego
Raquel Carreón
Invitado en Imperio Deportivo en El Sol de Durango, el árbitro quien es uno de los más jóvenes con los que cuenta la ciudad, se mostró muy feliz porque tiene bien claras sus metas, sabe que no va a ser fácil, pero para ello trabaja todos los días.
Las tarjetas amarillas y rojas, las más temidas en la cancha, “Nosotros como árbitros decimos que son nuestras armas, porque de ellas nos defendemos, tratamos de transmitir nuestras decisiones en el terreno de juego”.
Del llano al profesional
Asimismo aclaró que sin menospreciar el amateur, ya que es una de las áreas más importantes, porque ahí se nace, se hacen los pininos, ahí te socializan, ahí te conocen.
Una parte fundamental para el crecimiento de Joel Mendoza es René Quezada, árbitro de antaño, quien lo invitó a que estuviera ahí, por lo que le agradece todas las enseñanzas, porque todo lo que sabe es gracias a el.
Pruebas cada tres meses
Nuestra base importante que es nuestro delegado es el Marco “Gato” Ortiz, de ahí parte mi preparador físico, psicólogo, el médico, ya que somos evaluados cada tres meses por el área correspondiente.
Sino se aprueban los exámenes los castigan por tres meses, sin ninguna participación en alguno de los torneos.
Tienen que aprobar lo físico, que es velocidad y resistencia sin error alguno, las dos pruebas el mismo día, ya que tienen que ser veloces en el terreno de juego para estar listos en cualquier momento.
Ídolo
Es un gran líder dentro de los profesionales, todos los vemos como una gran admiración, declaró acerca del árbitro FIFA.
En próximos días estará en un curso de arbitraje profesional, el cual es manejado e impartido por la Federación de Árbitros, en donde sabe que si quiere llegar a ser de los mejores tiene que prepararse siempre extra.





























