Diálogo | Ante el temor, más polarización
No se aguantó el Presidente y entre sus múltiples e importantes tareas como jefe de la nación, soltó lo que su pecho sin ser bodega guardaba desde hace semanas, se refirió a esta alianza con descalificativos como ya es costumbre con todo lo que su persona no aprueba.
Desde su punto de vista señaló que sus opositores decidieron ‘quitarse la máscara y unirse’ sin detenerse a considerar ¿qué es eso tan grave que debe estar pasando para que, por primera vez en la historia del país, los partidos se unan pese a sus diferencias?
Y no es lo más grave que el Presidente se vaya a la yugular de la oposición y sus acciones, sino que lo hace en medio de pleno proceso electoral, con la investidura del primer mandatario de la nación y desatendiendo el ordenamiento del INE.
Es inconcebible imaginar a una oposición aplaudiendo por aplaudir todas las decisiones del Presidente de una nación en vez de señalarle y exigirle corregir el rumbo cuando éste se ha perdido.
La corrupción prevalece, porque la impunidad prevalece. Difícil por no decir imposible corregir el rumbo del país en estas condiciones.
















