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Análisisviernes, 5 de octubre de 2018

Esta boca es mía | Dos evocaciones

La verticalidad de su trayectoria y lo claro de su prosa enriquecen el relato, sus memorias son una lección de fidelidad y visión cosmopolita, razón de más en estos tiempos, donde la cultura ha quedado relegada a una chusca componenda entre fuerzas políticas.

Personaje marcado por la poesía y convencido que la cultura no es un tema menor sino el alma de un país. Hoy he recordado especialmente a una figura central de nuestro pasado cultural, para evocar al funcionario patriota, decente, visionario y por si fuera poco, culto.

Don Jaime tenía muy claro su paso por el mundo de las instituciones, de sus memorias saltan personajes y escritores de la talla de Vasconcelos, Pellicer, Villaurrutia, Ortiz de Montellano y muchos más.

Torres Bodet sería secretario de Educación dos veces y secretario de Relaciones Exteriores, director general de la Unesco y por sobre todas las cosas un poeta y escritor.

Valga su trayectoria y ejemplo para las nuevas autoridades culturales que llegan, asomarse al pasado evita que se digan barbaridades y se cometan errores.

Dos evocaciones, dos personajes para entender los tiempos mexicanos, los dos decidieron morir de la misma manera. Se les extraña.

1.- Tiempo de arena, Jaime Torres Bodet. FCE. Colecc. Letras Mexicanas.

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