Análisisjueves, 20 de octubre de 2016
Fundación Beatriz Beltrones
Visión económica
ÚLTIMAS COLUMNAS
Más Noticias
COLUMNAS
CARTONES
LOÚLTIMO
Newsletter
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
Visión económica
La Organización Mundial de la Salud designó a este mes de octubre como de lucha contra el cáncer de mama, por lo que considero pertinente analizar los trabajos que la Fundación Beatriz Beltrones realiza contra esta grave enfermedad. Establecida desde diciembre de 2004, la Fundación Beltrones ha beneficiado con estudios para prevenir el cáncer a más de 276 mil mujeres y sus familias. Se constituyó como una filantrópica asociación civil sin fines de lucro; y, se instituyó con el propósito de combatir el cáncer cervicouterino y de mama. Mayormente su misión es proporcionar información y servicios en materia de prevención, y así forma parte del importante proceso de educación orientado a incorporar a la población a una nueva cultura de la prevención. Para la detección se realizan diversas intervenciones: examen clínico de mamas, toma de mastografía y citología exfoliativa cervical o Papanicolaou; además del diagnóstico oportuno del cáncer cervicouterino y mamario, para cuidar la salud de las mujeres. Con este fin mantiene en operación tres clínicas móviles debidamente equipadas, las cuales se ubican de manera itinerante en los municipios de Nogales, Cajeme y Hermosillo; atendiendo de manera gratuita a todas las mujeres que lo requieran y especialmente a las de escasos recursos, carentes de seguridad social y servicios médicos, quienes habitan zonas rurales y urbanas marginadas. En virtud de estas estratégicas clínicas móviles, sí se pueden otorgar los servicios preventivos en las localidades marginadas y a las mujeres más pobres, ya que se instalan cerca de sus casas; aunque el beneficio se concede a todas las personas que así lo solicitan. Durante casi doce años, mediante la prestación de 393 mil estudios preventivos proporcionados gratuitamente, la Fundación ha luchado por disminuir el cáncer como un grave problema de salud pública en Sonora, a fin de prevenir el sufrimiento causado por este mal. Con sólo 25 empleadas, ha atendido a 275 mil mujeres quienes representan la cuarta parte de la población femenina en edad de riesgo de Sonora, en su mayoría en situación de pobreza, por lo cual se destaca aún más la utilidad de la noble labor de la Fundación Beltrones. Ninguna otra institución de salud en Sonora, ni pública ni privada, ha atendido a tantas mujeres. Aquí sí tenemos aquello de que: “nunca tantas debieron tanto a tan pocas”, como diría Winston Churchill. La estadística del cáncer es alarmante: En todo el mundo, cada año se detectan un millón trescientos mil casos de cáncer de mama, 10% de los casos son nuevos; 99% son de mujeres; 1 de cada 8 mujeres lo padecen alguna vez; se registran 410 mil muertes al año, esto es el 16% de todas las muertes de mujeres. En México cada dos horas, muere una mujer a consecuencia de este mal. El Inegi publica: “30 de 100 mujeres con cáncer”. Se descubren 14 mil casos al año, de los que sólo el 10% se detecta a tiempo. La Secretaría de Salud informa que el problema es peor en los estados fronterizos, y Sonora es el segundo con mayor incidencia: 33 muertes por cada 100 mil mujeres. Anualmente se presentan más de 200 casos nuevos. Este año, sólo en el primer semestre ya iban 150 casos nuevos. Aquí en Hermosillo, el cáncer de mama es la primera causa de muerte en mujeres mayores de 25 años. Pero es aún más lamentable el hecho de que el 90% de los casos se detecta tardíamente; y por ende, ya más avanzado el mal es incurable. Por esto tiene mucha importancia el virtuoso trabajo de la Fundación al proporcionar servicios médicos de detección; en virtud de que, si detectamos el cáncer al principio, se cura en un 95%, así que el éxito radica en la detección oportuna. La pérdida de la mujer afecta a la familia, y para evitarla se hace una intensa prevención. Ahora es necesario impulsar la participación social orientada a tomar conciencia de la corresponsabilidad de las mujeres, familias y comunidades en el cuidado de su salud e identificar los factores de riesgo promoviendo estilos de vida saludables. Ahora bien, aunque el cáncer se convirtió en un reto, esto no significa muerte, sino que significa lucha. Luchar por una atención médica con equidad y justicia para las mujeres, sobre todo las pobres. La pobreza de muchas mujeres no debe ser castigada con la muerte, ellas tienen el derecho a vivir; por eso, la reconocida Fundación Beatriz Beltrones es muy apreciada como una magnífica iniciativa que favorece la equidad y el desarrollo de las sonorenses.