Bio- Informando / Presión invisible
El problema no es la inflamación en sí, sino cuando deja de ser un proceso puntual y se convierte en un estado persistente; en ese punto, lo que originalmente era adaptativo comienza a generar desgaste.
Con el tiempo, esta activación puede relacionarse con alteraciones en distintos sistemas, desde cambios en el metabolismo hasta mayor susceptibilidad a enfermedades cardiovasculares o trastornos del estado de ánimo.
A nivel biológico, procesos como la liberación de cortisol en contextos de estrés crónico pueden perder su función reguladora y favorecer un estado proinflamatorio.
A su vez, emociones sostenidas como la ansiedad o la rumiación mental pueden mantener activado el sistema de alerta; en contraste, estados de calma, vínculos seguros y experiencias de bienestar contribuyen a modular la respuesta inmune y promover equilibrio fisiológico.
Buen fin de semana.

















