¿Existe la selva en Sonora? La respuesta está en el sur del estado
En el sur del estado existe un ecosistema poco explorado: La selva. Te contamos dónde se localiza y por qué es clave para la biodiversidad en el estado
Romelia Marquez
Una selva en tierra desértica
La flora que sobrevive al calor
La selva baja caducifolia del sur de Sonora se caracteriza por árboles que pierden sus hojas durante la sequía, como una estrategia de supervivencia.
Entre sus especies más comunes se encuentran el palo mulato, el copal, el amapa y diversas leguminosas, además de cactáceas y arbustos que conviven con este ecosistema.
Durante la temporada de lluvias, el paisaje se vuelve verde y frondoso mientras que en los meses secos, la selva parece “apagarse”, pero sigue viva.
Este ciclo natural demuestra la enorme capacidad de adaptación de la flora sonorense a condiciones extremas.
Una fauna discreta y diversa
La fauna de esta selva es tan rica como poco visible. Aquí habitan mamíferos medianos, aves, reptiles e insectos, muchos de ellos activos al amanecer o al anochecer.
Uno de los habitantes más llamativos es la serpiente coralillo, reconocible por sus colores intensos.
Clima extremo, selva resiliente
En Sonora, la selva aprende a resistir, pues almacena agua, regula su crecimiento y se sincroniza con las lluvias. No compite con el desierto, convive con él, creando una transición ecológica única en el país.
Más allá del desierto
La existencia de la selva baja caducifolia confirma que Sonora es un estado de contrastes profundos y riqueza natural diversa.
Desierto, sierra, mar y selva coexisten en este territorio, recordándonos que la biodiversidad no siempre responde a estereotipos.
Reconocer esta selva es también reconocer que Sonora es mucho más que el calor y la arena, sino un mosaico de vida que se adapta, resiste y florece cuando llegan las lluvias.
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