Antonio López de Santa Ana, Alteza Serenísima
PASO A DESNIVEL
La historia registra que México anhelaba la pacificación interna y el cumplimiento de las promesas de Antonio López de Santa Ana, quién asumía una vez más el poder en 1853.
Nunca se podrá considerar este hecho como un acto de Estado, y sí como un carnaval.
Reza así parte del decreto.
Antonio Diez de Bonilla, General de Brigada, Caballero de la Nacional y distinguida Orden Mexicana de Guadalupe y Gobernador del Distrito de México a los habitantes de este, sabed. El Exmo: Sr. General Presidente se ha servido dirigirme el decreto que sigue:
Antonio López de Santa-Ana, Benemérito de la Patria, General de División, Gran Maestre de la Nacional y distinguida orden de Guadalupe, Caballero Gran Cruz de la Real y distinguida Orden Española de Carlos III y Presidente de la República Mexicana.
A todos los que el presente vieren sabed:
Art.2o . Que para el caso de fallecimiento o imposibilidad física y moral del mismo actual presidente, podrá escoger sucesor, asentando su nombre en pliego cerrado y sellado, y con las restricciones que creyere oportunas.
Art. 3o . El tratamiento de Alteza Serenísima será para lo sucesivo anexo al cargo de Presidente de la República.

















