El recuerdo del “error de diciembre”
En un par de días más estaremos despidiendo al año 2025 y celebrando la llegada del 2026.
Se trata de una tradición impulsada por la mercadotecnia en busca de incrementar el consumo en diferentes rubros, tales como el hotelero y el gastronómico, además de muchas otras industrias que aportan productos que sirven para regalar algo a los seres queridos.
De igual manera, desde la perspectiva religiosa, es un tiempo para la reflexión, para agradecer a Dios por todo lo que hemos vivido en los últimos 12 meses y pedir que vengan cosas mejores.
Lo cierto es que se va el 2025 y la vida sigue. Las deudas que acumulemos en estos días quedarán en espera de ser pagadas durante los siguientes meses.
Hay que tener cuidado con el endeudamiento, porque cuando se sale de control se convierte en un serio problema que aniquila el poder adquisitivo de las familias, toda vez que los ingresos no siempre alcanzan para pagar los intereses y disminuir el monto que se debe.
Y todavía falta que los Reyes Magos hagan sus compras, para cumplir los sueños de millones de pequeñines.
LA DESESPERACIÓN AFECTA CADA VEZ A MÁS PERSONAS
Como consecuencia de lo anterior, cada vez son más las personas que experimentan la frustración, el enojo y la desesperación al ver que su dinero, ese por el que deben trabajar largas jornadas extenuantes, no les alcanza para lo elemental.
Estadísticas y cifras sobre este tema hay muchas, pero los números no siempre reflejan la realidad que se vive en los hogares de la clase trabajadora de México y de Hidalgo, en este caso.
Las familias se fragmentan. Los matrimonios se separan. Los hijos se ven obligados a dejar la escuela para trabajar y contribuir a la economía familiar. Algunos jóvenes caen en los caminos de la delincuencia organizada. Los abuelos son abandonados y su salud se deteriora.
Cada vez es menos recomendable utilizar las tarjetas de crédito o el financiamiento para adquirir un automóvil a largo plazo, ya que ello puede cambiarnos la vida.
“EL ERROR DE DICIEMBRE”
¿Qué fue lo que sacudió al pueblo de México? Una drástica devaluación del peso mexicano frente al dólar y una inflación elevada que, junto con el aumento en las tasas de interés, generó la fuga de capitales.
Millones de mexicanos perdieron el empleo y consecuentemente sus autos y hasta sus casas ante la imposibilidad de seguir pagando las mensualidades de los créditos y por ende los bancos colapsaron.
Vino entonces el rescate bancario, pero no un rescate que beneficiara a las familias que inevitablemente pasaron a engrosar las cifras de la pobreza.
Hoy, tres décadas después, los precios de muchos productos básicos están por las nubes y para muestra basta mencionar el kilo de la carne de res, que ya ronda los 300 pesos.
Oficialmente la inflación parece controlada, pero los precios dicen otra cosa.

















