Altares austeros y de carácter ceremonial
Las raíces teotihuacanas en la región dan a esta festividad un viso de solemnidad
Gustavo Vargas
“Antes a los niños se les daba atole de masa hervido con agua miel y les colocaban como saborizante una cáscara de naranja, hierva de Santo Domingo, toronjil o hierva blanca”.
Señaló que otros productos como el dulce de camote no era común en los altares del Altiplano, no obstante la cercanía con otros estados propició que se agregaran a las ofrendas.
“Nuestro colorido en el altar era diferente, pero prevalecía el rojo y en cuanto a su número de ingredientes era más austero, pues se trataba de usar los recursos con los que se contaba en esa época”.


























