
Pachuca, Hidalgo.- La psicóloga pachuqueña Rocío Tello Zamorano recomendó reducir los tiempos de uso de teléfonos y dispositivos inteligentes particularmente cuando se trata de niños y adolescentes, ya que puede causar adicción y los distrae de otras actividades como escuela, además en la convivencia social y familiar. Este es un fenómeno que viene creciendo pero que también refleja la falta de autoridad de los padres para controlar y reglamentar el uso de dispositivos móviles, dijo. De acuerdo con otros expertos, el uso excesivo de celulares produce el síndrome de abstinencia, como cualquier otra droga, porque los usuarios experimentan angustia, ansiedad, nerviosismo e irritabilidad que desaparecen cuando de nuevo tienen opción de utilizar los aparatos. Otros estudios señalan que los síntomas más evidentes de adicción pueden ser aislamiento, comportamiento alterado, cambios en el estado de ánimo, problemas en la comunicación y en el lenguaje, además de los riesgos de hacer contactos con desconocidos, fracaso escolar, agresividad y faltas de ortografía porque se habitúan a escribir con abreviaturas y sin respetar reglas gramaticales, puntualizó. Tello Zamorano expresó que se les debe enseñar desde pequeños que detrás de cada decisión hay una consecuencia y que la escuela no es una opción sino una obligación. Descuidar tareas, dejar de interactuar con la familia y con los amigos es otra de las repercusiones que puede tener el uso constante de los dispositivos móviles, alertó la escritora de varios libros con temas de comportamiento. Reconoció que el uso de estos dispositivos ya es casi indispensable en la vida moderna para tener comunicación permanentemente y enterarse de la información de forma oportuna. Pero es un hecho que las nuevas tecnologías han propiciado la aparición de adicciones psicológicas o adicciones sin drogas. Este apego lo sufren particularmente los adolecentes y los jóvenes, pero últimamente también los niños están adquiriendo estos hábitos. Expresó que los padres son los que tienen responsabilidad en estos casos, por eso la cercanía es muy importante para poder escucharlos y que ellos sepan que cuentan con el apoyo de los adultos, pero sin que se pierda la figura de autoridad. “Debe quedar claro que los adultos somos los padres, la autoridad dentro de la familia; que estamos para escucharlos. Que los orientamos con el fin de cuidarlos, además de guiarlos en sus decisiones de su vida, siempre escuchando”.