Localviernes, 20 de julio de 2018
Grandes cultivos rodean al valle
Milpa, símbolo del campo mexicano
Juan Manuel Aguirre

Tulancingo, Hidalgo.- El Valle de Tulancingo se caracteriza por sus suelos fértiles ideales para la agricultura. Las milpas, principalmente de maíz, aunque también las hay de calabaza y frijol, forman parte de los que se puede considerar un agro-sistema regional que forma parte de los entornos tanto social como económico. La palabra milpa deriva de náhuatl milli, parcela sembrada, y pan, encima. A la milpa se le conoce también con acepciones como milpan, chinamilpan y huamilpa, en el referido dialecto; en otomí, como huächi. El manejo, la composición, la estructura y la estacionalidad de las milpas en México varían de acuerdo con las condiciones del suelo, de clima a las especies disponibles, al grado de desarrollo tecnológico y a la disponibilidad de mano de obra, refiere Heladio Gómez Ivey, ingeniero agrónomo radicado en Santa Ana Hueytlalpan. En algunas regiones tanto de Tulancingo como de la Sierra Otomí-Tepehua, sobre todo en la agricultura tradicional, podemos encontrar la triada, que se conforma de maíz-frijol-calabaza, con otras numerosas especies, mientras que en otras solo prevalece el cultivo de maíz. La milpa, como concepto de la agricultura, es un hábitat de diversidad biológica que constituye una fuente dinámica de recursos genéticos que representa el corazón de la dieta mesoamericana y sigue siendo base de la seguridad alimentaria de los mexicanos.