Infierno huachicol en Tlahuelilpan
CONTINÚAN INVESTIGACIONES
MAXIMILIANO PÉREZ SÁNCHEZ
Extraer gasolina ilegalmente en ductos de Pemex no es para nada nuevo entre habitantes de Tlahuelilpan, lo realmente inesperado pero que todos sabían podía ocurrir, comenzó su documentación desde la tarde del 18 de enero.
A escasos tres kilómetros de la cabecera municipal se encuentra un ducto de Pemex expuesto en aproximadamente 200 metros, el cual, presentó intensa fuga de combustible que abasteció tal cual un manantial a los pobladores de la región.
Niños, hombres y mujeres sacaron sus garrafones, cubetas y todo recipiente que encontraron para surtirse de combustible, quizá por la escases en algunos estados o tal vez, porque es un hábito que han forjado desde hace algún tiempo.
Militares y policías que resguardaban la zona, comenzaron a evacuar a los asistentes, mientras llamaban a servicios de emergencia, a quienes les explicaron que, decenas de personas corrían envueltas en llamas.
Algunos cayeron apenas dieron unos pasos, mientras que otros lograron ser atendidos por paramédicos, policías y testigos.
Previo a la tragedia, los soldados solo apreciaban la rapiña de combustible, pues se vieron superados numéricamente e imposibilitados para hacer recular a los ansiosos vecinos que buscaban llenar sus bidones.
Se escondió el sol y el fuego pudo apreciarse desde varios kilómetros a la redonda, al igual que las luces de gran cantidad de patrullas, ambulancias y vehículos de bomberos que arribaban a toda prisa para atender la contingencia. Vendría lo peor.
Corrió la voz en la colonia San Primitivo (lugar de los hechos) y en toda la región, lo cual, atrajo a cientos de personas, porque sabían que sus familiares se encontraban en el sitio “cargando” hidrocarburo.
Muchos recibieron esa llamada, pero el resto cayó en la incertidumbre, en la desesperación y no les quedó más que poner toda su fe en oraciones.
Después llegaron las autoridades gubernamentales y federales para analizar la situación y determinar el protocolo que se llevaría a cabo, al tiempo que ofrecieron total apoyo a las familias de los afectados.
Cerca de las tres de la mañana de este sábado, por fin los presentes ingresaron hasta el ducto para ver los cuerpos, donde hallaron algo peor de lo que imaginaban, un panteón con cuerpos expuestos que reflejaban sufrimiento.
Solamente unos cuantos de la multitud vieron los cuerpos sin vida de sus familiares, el resto, simplemente no pudo reconocer ni una pestaña, ni un dedo, ni una seña particular. Solo hallaron polvo y huesos.
Después vendría el traslado de los cadáveres al Semefo, las carpetas de investigación y el reporte ascendente de víctimas mortales.
Sin duda un evento que marcará de por vida al municipio de Tlahuelilpan, y que genera el gran cuestionamiento entre miles y miles de personas ¿Valdrá la pena extraer huachicol?


























