Locallunes, 30 de julio de 2018
Señor de Jalpan: una historia de 248 años
Mañana comienza la celebración con la bajada del Cristo
Alma Leticia Sánchez

Ixmiquilpan, Hidalgo.-. Esa mañana se hizo tan pesada la figura del Señor de Jalpan que ni doce arrieros pudieron levantarla para seguir su camino rumbo a la Ciudad de México, “por eso se quedó aquí desde hace 248 años, inspirando grandeza, respeto, unión y bondad”. Ahora, ya solo faltan dos para cumplir sus primeros 250 años de vida en común con los ixmiquilpenses, razón para hacer un gran festejo, afirman los organizadores. Además, tiene el grado de “General de los Generales”, cargo que le permite portar la banda presidencial, al igual que el primer mandatario de la Nación, hecho que hace algunos años motivó la polémica. De acuerdo con testimonios e indicios bibliográficos, en 1770 la imagen era transportada rumbo a la capital del país proveniente de la Hacienda de Xalpa (Cuautitlán, Estado de México) y llegó a Ixmiquilpan ya casi de noche. El carruaje se quedó a un costado de la iglesia de San Miguel Arcángel, provocando que los vecinos ofrecieran que se guarecieran dentro del templo. Al día siguiente ya no pudieron seguir el viaje por su gran peso. Entonces se quedó aquí. Las acciones divinas atribuidas a él se escuchan constantemente. “En el Valle del Mezquital tenemos grandes milagros del Señor. Cuando tenemos fe, suceden esos milagros, siempre en algún problema acudimos a su capillita que tenemos a un costado del altar. Ahí vemos a la gente salir alegre cuando va agradecida o cuando llega afligida a pedirle al Santísimo”. Así se expresó doña Leticia Mera García y don Gonzalo López Mendoza, quienes son el matrimonio católico de la Mayordomía en Ixmiquilpan encargado de organizar las celebraciones religiosas junto con 51 comunidades participantes del municipio en este año 2018. Ambos hablaron en exclusiva con El Sol de Hidalgo sobre la feria próxima en su edición 2018, así como los preparativos para celebrar el 250 aniversario de la llegada del Cristo. Primero, don Gonzalo López hizo la precisión que oficialmente la parroquia y el Santo Patrono llevan el mismo nombre, San Miguel Arcángel, pues posteriormente se dio la llegada del Cristo del Señor de Jalpan y es quien va tomando relevancia. El 15 de agosto es el mero día del festejo, justo cuando llegó a la iglesia de San Miguel Arcángel a medio día. Misma hora que se acostumbra la celebración de la misa conducida por el obispo Juan Pedro Juárez Meléndez. “Es nuestra fiesta al Señor de Jalpan, la feria es aparte. Nuestra fiesta comienza el 31 de julio (mañana, martes) con la bajada del Señor de Jalpan que hacen los cargadores, quienes también se encargan de resguardar la imagen. Está ahorita en su nicho y se cambia al altar principal”, resaltó doña Leticia al lamentar que suele dejarse a un lado la principal festividad divina por la social. INICIAN PREPARATIVOS PARA EL 250 ANIVERSARIO La comunidad católica de Ixmiquilpan inició los preparativos para conmemorar los 250 años que el Cristo de Jalpan llegó a Ixmiquilpan y decidió quedarse. “Ya estamos en ese marco para hacer una celebración en su honor, sobre todo por ese acogimiento que la imagen nos ha dado y sabiendo agradecer, ofrezcamos algo digno a esta situación espiritual, porque hemos recibido tantas bendiciones de él dentro de cada celebración del 15 de agosto. No en vano se le ha nombrado General de Generales, porque es quien ha custodiado específicamente al Valle del Mezquital”, expresó don Gonzalo López. Ante ello, planean remodelar el atrio, “darle una nueva imagen, una nueva cara a nuestra propia parroquia; además, en el programa espiritual tienen previstos conciertos religiosos con artistas católicos. Buscan que el 15 de agosto toda la comunidad se sume porque ese año (2020) será específico en los festejos de la cabecera municipal contemplados a lo largo de diez días. Dieron a conocer que los rituales se mantienen vivos, intactos desde la luminaria que comienza en la iglesia del Barrio del Carmen, la bendición de los Cuatro Puntos Cardinales, el Rito de la Flor, las procesiones y mucho más. Indicaron que el Cristo no es único de los católicos, pues “suma a la gente, podrá tener diferentes ideologías referente a la política, pero el día del Señor de Jalpan todos nos hacemos uno solo. Somos una sola comunidad entre todos los pueblos del Valle”. En este 2018 se cumplirá en unos días 248 años y en todo ese tiempo solo ha sido sometida la imagen a una restauración de mantenimiento. “Debemos cuidarlo porque es un Cristo de un solo ensamble, no tiene tornillos, está ensamblado con la propia madera, por ello debemos tener mucho cuidado porque el restaurador nos dice que si no es así, lo perdemos”. Hablar de su arribo son muchas versiones, por ello doña Leticia y don Gonzalo buscan en la magna celebración afianzar esta fe en especial entre jóvenes. Así que prevén establecer una galería que mostrará con documentos y fotografías todo lo relacionado sobre su salida desde la Hacienda del Xalpa, los descansos durante su recorrido y demás vestigios que permitan rescatar la historia real para posteriormente difundirla con precisión mediante un libro o folletos. Es que tan solo mencionó que el nombre original a la imagen era el Señor de Jalpa por su lugar de procedencia, pero hubo confusiones y actualmente se le nombra “Jalpan” que a la fecha se mantiene. Por ello convocarán a la población para pedirles sus propias aportaciones al respecto. EL MILAGROSO VIAJE De acuerdo con testimonios bibliográficos, el ocho de mayo de 1767 Francisco Moravia y Celis, enviado de la Corona española para levantar el inventario de las propiedades y enseres que incautarían a la orden jesuita recién exiliada de México por orden del rey Carlos III, encontró un cristo. Su belleza y buena manufactura le llamó la atención, lo que hizo que ordenara que fuera trasladado a la Ciudad de México para ser colocado en alguno de los numerosos templos. El 11 de junio el crucifijo fue subido a una amplia carroza que inició un tortuoso camino rumbo a la Ciudad de México. Lo difícil del camino hizo que el viaje fuera lento. Ya casi de noche llegaron a Ixmiquilpan y se guarecieron a un costado de la iglesia de San Miguel Arcángel. Los vecinos, al notar la peculiar carga del carromato, invitaron a los encargados a que descansaran en el interior de la iglesia y al día siguiente continuaran su camino. Minutos después y con la ayuda de los lugareños, la imagen fue descansada en el sotacoro de la iglesia. Esa fue su primera noche en Ixmiquilpan del Cristo proveniente de la hacienda de Xalpa. Por la mañana, la imagen se hizo tan pesada que los cuatro encargados de la diligencia necesitaron el apoyo de ocho voluntarios más para subirla de nueva cuenta a la plataforma de madera y así recomenzar su viaje. Las muelles crujían mucho sin tener avances en el camino ante la sorpresa de los arrieros, quienes a las siete de la noche no podían dejar la zona poblada del pueblo como consecuencia del peso. Las mulas resoplaban y ante la insistencia de los fieles, regresaron a la iglesia para que descansaran de nueva cuenta. Casi por milagro, según los testimonios, el peso se aligeró y todo esto fue informado al párroco, quien solicitó la presencia del representante de la Corona, Moravia y Celis, quien comunicó al arzobispo de México sobre este hecho. El siete de septiembre de 1767 fue decretado que la imagen debía permanecer en el templo y fue bautizado como el “Señor de Jalpan”.