La mejor inversión de tiempo
Qué imagen más bella y expresiva es ver a los alumnos de la escuela Secundaria Técnica número 34, de esta ciudad capital. La visión se asemeja al canto homérico en donde nos pinta a la aurora recorriendo el velo del oriente.
Con una mezcla de esperanza y optimismo inicié mi función como supervisor, con el firme propósito de contribuir a mejorar los procesos de enseñanza aprendizaje.
En la zona número 10 de escuelas secundarias técnicas, le dimos prioridad a la práctica de los valores universales: la solidaridad, el respeto mutuo, la honradez, la veracidad y la responsabilidad, así como el trabajo colaborativo.
En la Ruta de Mejora, de cada escuela, nuestra prioridad fue lograr que los alumnos adquirieran en un ambiente de armonía y libre de violencia, las competencias necesarias para enfrentar los retos del siglo XXI.
Gracias también a mi familia, es la fuente de mi inspiración. A todos los estudiantes, me permito exhortarlos a no defraudar la confianza de sus padres, ni de sus maestros, redoblen esfuerzos, elaboren su proyecto de vida, sean cada día estudiantes de diez.













