Análisisjueves, 4 de mayo de 2017
Rincón Beisbolero
claudiobeisbol58@gmail.com
ÚLTIMAS COLUMNAS
Más Noticias
COLUMNAS
CARTONES
LOÚLTIMO
Newsletter
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
claudiobeisbol58@gmail.com
Con la derrota del miércoles anterior en casa ante Sultanes de Monterrey, Vaqueros de Unión Laguna puso su marca de ganados y perdidos en 2-9, cuando enfrenta a equipos élite. Los dos triunfos son frente a Monclova y los consiguió el zurdo Edgar Osuna, que ese día perdió lo invicto y lo hizo ante su público, en el Estadio de la Revolución. La tropa de Ramón Orantes debe calificar a play off pero si no se refuerza adecuadamente corre el serio peligro de que le suceda lo mismo que en 2016, cuando perdió contra Sultanes en cuatro juegos, al arrancar el primer play off en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB). Se trata de un equipo netamente ofensivo, aunque con serias carencias en el pitcheo, y en su defensiva, al ocupar el equipo guinda la última posición en fildeo colectivo, con la friolera de 34 errores, una cifra escandalosa si se compara con Saraperos de Saltillo, que apenas tiene 11 pifias, para ser dueño de la primera posición.
En el segundo de la serie en casa, contra Sultanes de Monterrey, el cuadro lagunero cometió tres errores para afianzarse en el nada cómodo liderato de ese departamento. Seguramente Francisco Méndez ya está consciente de la situación y es de esperarse que a la mayor brevedad posible se haga el intento por corregirla. En charla con muy buenos aficionados al beisbol, y seguidores de Vaqueros Laguna, comparten la idea de reforzar posiciones clave, como un buen receptor, dos abridores de categoría, y un guardián de la tercera base. Al arrancar el calendario regular David Cárdenas Cortés afirmó en entrevista, que la novena lagunera cuenta con un extraordinario cuerpo técnico, en el “top tres” de la LMB. Además de Ramón Orantes, también se cuenta con Ramón Esquer, ambos tienen mucho que enseñar a quienes hoy se juegan en el infield, pero la acción debe darse ya.
Por lo exhibido a estas alturas del calendario regular, ha llegado la hora de decir adiós a Ethan Chapman, para que Francisco Lugo sienta la responsabilidad de jugar todos los días en el outfield. Los problemas atrás del pentágono continúan y la directiva demostró estar consciente al traer a Israel Núñez, aunque este elemento muy pronto fue reclamado por los Bravos de León. Ahora ya se tiene en el roster a Armando Lomelí, un receptor méxico-estadounidense que tampoco es la solución, por lo que persiste la necesidad urgente de tener ahí a un elemento a la altura de la LMB. Lomelí tiene como única actividad su participación con el equipo de Bethesda University, mientras que en el plano profesional es con Vaqueros de Unión Laguna, en donde ha tomado dos turnos al bate con sendos ponches, el 28 de abril y el 3 de mayo.
Otro que ha quedado a deber es Jerome Peña, a pesar de sus cuatro jonrones y 14 producidas; este elemento batea un pobre .163, con siete hits en 43 turnos al bate, tiene también un doble, siete bases y 22 ponches; Peña de ninguna manera es un jugador que marque diferencia; Anderson Hernández es muy superior y para redondear el infield se tiene a Kristian Delgado y a Carlos González. Stephen Landazuri por fin vio acción, se le consideraba como inicialista pero los planes cambiaron porque no se ve en condiciones para tomar un sitio en la rotación. Recientemente se anunció a Francisco Gil, un relevista derecho que firmaron los Saraperos de Saltillo procedente del beisbol de Estados Unidos; los resultados de Gil fueron negativos por lo que fue dejado en libertad; Gil no parece ser la solución que requiere el pitcheo de un equipo aspirante a cosas grandes.
Si la lógica se impone al final de la temporada regular, Tijuana, Monclova y Monterrey estarán calificados en la Zona Norte, con un lugar disponible, a disputarse entre Diablos Rojos del México, Saraperos de Saltillo y Vaqueros de Unión Laguna. Así luce el panorama para el equipo que dirige Ramón Orantes, evidentemente obligado a sumar a su roster, refuerzos de verdadera calidad, como lo son Edgar Osuna, Dustin Crenshaw, Welington Dotel, Anderson Hernández, Francisco Lugo y Ricky Álvarez. El deseo de la afición lagunera es ver a su equipo en postemporada, pero ya en esas instancias que la escuadra naranja tenga posibilidades reales de avanzar, y no ser barrido en el primer play off, como sucedió en 2016 frente a los Sultanes de Monterrey. La temporada avanza y sobre la marcha deberá haber ajustes para fortalecer el roster y entonces sí, pelear de tú a tú a quienes hoy son los grandes favoritos de la Zona Norte.
Y los Generales de Durango por fin pudieron sostener su primera serie en casa pero para su mala fortuna les tocó enfrentar a los Acereros de Monclova, uno de los abocados a pelear por el título de la Zona Norte. El equipo dirigido por el cubano Joe Álvarez tuvo un buen arranque de temporada, e incluso ganó series en Tijuana y Monterrey; en su roster hay jugadores de mucha calidad, pero la falta de una casa fija en el primer mes de temporada, finalmente les pasó factura. Los ex Delfines de Ciudad del Carmen tuvieron que reforzarse para dar la pelea, pero todo indica que la oficina aún debe sumar nuevos elementos al equipo, con el fin de hacerlo competitivo en una zona como la Norte, que hoy es infinitamente superior al grupo del Sur, en donde Leones de Yucatán y Pericos de Puebla lucen como los amplios favoritos para llegar a la final.