Lo que si se anticipa de la Casa de la Transición es que habrá una serie de cambios en el paquete fiscal federal, el más grave es una reducción de unos cien mil millones de pesos que el presidente de la república reparte discresionalmente a los estados y municipios.
Y no es que los alcaldes no quieran o no necesiten gastar en obra pública y patrullas, lo que pasa es que no saben como, no pueden con los trámites. En ese contexto si el próximo gobierno federal levanta la canasta tampoco se pierde mucho.
Hasta ayer el Congreso local no había recibido ningún presupuesto de ingresos y egresos de los municipios. Desde luego que hay plazos legales aunque no sanciones para los morosos, por lo que los diputados esperan pacientemente que lleguen los documentos para aprobarlos o rechazarlos. Al inicio de los gobiernos municipales, que cada tres años coincide con el cambio de legislatura no hay tiempo para los acuerdos preliminares, como topes al incremento de impuestos o la invención de nuevos, que en este tema los alcaldes son tradicionalmente muy imaginativos. Sin embargo se espera que no haya sorpresas o que los aumentos no rebasen el promedio nacional de la inflación decretado en cuatro por ciento.
En el caso de Guanajuato, si bien nos va, podríamos quedar como en los últimos años con una bolsa de recursos que cada vez se vuelve más incómoda por la incapacidad de los gobiernos municipales para remontar la tramitología. Al día de hoy todavía hay subejercicio por más de mil 400 millones de pesos.
Lo interesante del siguiente presupuesto federal de estos ramos será ver como se bajan en la alianza de cuatro entidades que recién acaban de formalizar Guanajuato, Aguascalientes, Querétaro y San Luis Potosí. En este rubro en específico cabe el tren ligero, que en materia de proyectos, liberación de vía y demás trámites tiene 30 años de avance.
O más interesante sería la intervención de los diputados morenos, como el caso de Don ErnestoPrieto que lamenta la alianza interestatal o la pequeña Conago, a la que dice le falta el acuerdo más importante en seguridad. No, al contrario. Los cuatro gobernadores coinciden en un plan global para enfrentar a los mafiosos y uno de los componentes más importantes son los recursos extraordinarios y una eficaz coordinación con el gobierno federal, temas ambos que caen en el resorte de los legisladores morenos, si es que quieren participar o siguen en la campaña de denuncia que hasta dentro de tres años no sirve para nada.
En representación de los intelectuales orgánicos de las televisoras o de la comunidad judía, Leonardo Zukerman vinoa León a descalificar al exceso al Peje electo, a los morenos en lo general y a lo que a su juicio es el peor Congreso, o sea diputados y senadores en el mismo costal. Nada de lo que hacen o dicen le gusta a don Leonardo, el colmo desde luego es la consulta sobre el aeropuerto al que defiende con tanta pasión que parece que ahí se le fueron los ahorros de toda su vida a la familia Zukerman,o a quienes lo patrocinan.
Lo más amargo del discurso semita es que ya esperan que se acabe el sexenio, cuando que todavía ni empieza. La censura, la versión disfrazada de análisis sobre la amarga derrota judía tal como la presenta don Leonardo, carece precisamente de lo que más le critica a la consulta, esto es de metodología, sin embargo como reza la filosofía liberal clásica: pocos pueden estar de acuerdo con lo que dice, pero todos deberán respetar su derecho a decirlo.
Festeja el todavía delegado del ISSSTE Primo Quiroz Durán que por estas fechas ya le surten a los hospitales de la institución hasta el 90 por ciento de medicamentos, lo que no deja de ser una hazaña porque hace meses no llegaba ni la mitad. El funcionario, que no espera continuar en el cargo reitera que el ISSSTE en Guanajuato está en ruinas, los hospitales muy viejos, con equipos muy antiguos, les falta personal, mejores instalaciones y desde luego muchos más recursos. Consciente de que serán otros los que vengan a lidiar con el problema, el galeno advierte las pésimas condiciones en que se encuentra la seguridad social para la burocracia, por si a alguien le interesa.
El diciembre, el gobierno de la “honestidad valiente” tiene programado realizar una segunda consulta “ciudadana”, similar a la relacionada con el Aeropuerto Internacional de México, aunque ya con el electo en funciones de presidente. AMLO ha dicho que “siempre va a haber consultas, vayan acostumbrándose” y aunque fue electo por 30 millones -que no son todo el país- para que sea él quien tome las decisiones, anuncia que habrá más “shows” de esa modalidad.
La mayoría de los mexicanos ansiamos una tercera consulta: bajar o no el precio de las gasolinas, tal como lo prometió en campaña el entonces candidato del “cambio verdadero”; dirán que aun no ha asumido el honroso cargo de presidente de la República, sin embargo, sí ha estado tomando decisiones como el de la cancelación del NAIM. Se necesita, pues, consultar al pueblo “bueno y sabio” para saber si quiere o no que disminuyan los costos de los hidrocarburos.
No a todos los mexicanos y menos a gran parte de la población guanajuatense le atrae del todo la idea de legalizar la producción, comercialización y consumo de la mariguana, esto último con fines de juego, ocio, entretenimiento o diversión. El chiste es andar bien mafufos, aunque se esté en riesgo de sufrir un ataque al corazón por incrementarse el ritmo cardiaco, además de que el tóxico perturba funciones mentales y físicas. Entonces, no se entiende el por qué despenalizar su uso si tanto daño (y adicción) provoca.
Este tema ha sido otra bandera que ha enarbolado el gobierno de la “cuarta transformación”, es la comidilla del día, mientras que hay otros asuntos en el país que reclaman atención urgente pero con ese tipo de distractores, de cortinas de humo, se pretende ocultar inútilmente el clima de violencia y de inseguridad que sigue sacudiendo a la nación. Faltan pocos días para el ungimiento del “supremo y amado líder” y nadie conoce su plan de gobierno, su proyecto político. Mientras, los drogadictos felices porque ahora sí podrán “quemarle las patas a Satanás” sin el miedo de ser refundidos en la cárcel.