Don Pedro Rábago y su convertible azul: el ‘Sugar Daddy de León’
A sus 85 años, Don Pedro Rábago se ha convertido en un ícono de León. Recorre la ciudad en su Mustang azul, cantando canciones de antaño y repartiendo alegría. Aunque lo apodan el “Sugar Daddy de León”, él prefiere que lo recuerden por su porte, elegancia y amor por la vida
Rosario Horta
Don Pedro, de 85 años, es toda una celebridad en la ciudad, las personas cuando lo ven pasar se acercan para pedirle una foto y saludarlo.
Se caracteriza por ser amable y un hombre de buen corazón, le gusta arreglarse para salir a disfrutar de la ciudad y en su recorrido no pasa desapercibido.
En la conversación que El Sol de León tuvo con Don Pedro, manifestó que toda su vida se la pasó trabajando y ahora que está jubilado vive al máximo y sin complejos.
Su mayor secreto para tener la vitalidad es el amor propio seguido de los cuidados de salud como buena alimentación, levantarse temprano y ser agradecido, aspectos que lo han forjado en la vida.
Mientras maneja le gusta cantar a todo pulmón sus canciones favoritas, de esas que llegan al corazón, en su rostro se dibuja una expresión de felicidad pues tiene la vida que siempre soñó, misma que trabajó durante años para obtenerla.
No le gusta que lo llamen ‘Sugar Daddy’
En cuanto al sobrenombre del “Suggar Daddy de León” con una sonrisa pícara comentó que no es de su agrado debido a que se lo puso un comunicador, sin su autorización.
Sin embargo, hay personas que le preguntan del porqué de su apodo y al contar su historia le dejan ver que el apodo le queda no por su significado, sino por su porte y elegancia, además ya le “agarraron” cariño a su sobrenombre.
La pasión por la velocidad
El amor por los Mustang fue cuando entró a trabajar como ayudante de mecánico en la agencia Ford.
Recordó que su primer vehículo Mustang por el cual trabajó arduamente lo tuvo que vender por cuestiones familiares.
En sus tiempos libres recorre la ciudad en compañía de sus hijos siempre manejando con precaución y con la emoción a flor de piel.
Orgullo de pertenecer Motoclub Demonios de León, Guanajuato
“Tuve la fortuna de ser coordinador de motos y cuándo mis hijos crecieron se enseñaron a andar en mis motos y nos convertimos en el Motoclub Demonios de León, Guanajuato”.
La hermandad une a varios grupos y salen en rodadas alrededor de 150 personas por lo regular cada 22 días.
Don Pedro Rábago nunca imaginó ganarse el cariño y afecto de la gente pero este sentimiento es un aliciente que lo llena de alegría y energía en su vida diaria.
En su labor altruista, este 30 de abril, Día del Niño y la Niña, Don Pedro pasará a repartir dulces en su recorrido.




























