A pesar del galopante desarrollo industrial y humano que vive el estado de Guanajuato, la vida silvestre mantenía hasta 2015 importantes señales de vida en la entidad; de acuerdo con el inventario faunístico que realizó el Instituto Estatal de Ecología (IEE) en ese año, en las 23 áreas naturales protegidas que se ubican en territorio guanajuatense, existen un total de 3 mil 695 especies silvestres.
Según con ese estudio las áreas naturales protegidas que tienen prácticamente un 40 por ciento de las especies silvestres que existen en el estado son: Sierra de Lobos (274), Sierra Gorda (268), Peña Alta (223), Laguna de Yuriria (220) Presa La Purísima (219) y Cuenca La Esperanza (219).
Las aves, por número de especies, son la familia animal más importante en el territorio guanajuatense con más de 350 especímenes, entre los que destacan el Pijije, el pato de collar, el pelícano blanco, la garza ganadera, los gavilanes, águilas, gaviotas, tecolotes, búhos, colibríes, golondrinas y chivirines entre otros; de mamíferos se contabilizaron más de 115 especies entre las que destacan el puma, el tlacuache, el armadillo, el conejo, el ratón espinazo mexicano, el coyote, el zorrillo, el coatí, el mapache, el murciélago, el pecarí y el venado cola blanca; en la familia de los anfibios destacan el sapo marinero, el ajolote, ranas, lagartijas, culebras, víboras de agua, víboras de cascabel, tortugas y la boa mazacuata.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas los animales salvajes y las plantas silvestres además de tener un valor intrínseco, contribuyen a los aspectos ecológicos, genéticos, sociales, económicos, científicos, educativos, culturales, recreativos y estéticos del bienestar humano y el desarrollo sostenible.
El Día Mundial de la Vida Silvestre (3 de marzo) nos brinda la ocasión de celebrar la belleza y la variedad de la flora y la fauna salvajes, así como de crear conciencia acerca de la multitud de beneficios que la conservación de estas formas de vida tiene para la humanidad.
La celebración de este día también nos recuerda la necesidad urgente de combatir los delitos contra el medio ambiente y la disminución de especies causada por la actividad humana, que acarrean consecuencias negativas de gran alcance en el ámbito económico, medioambiental y social.