¡Así cómo, pues!
Se supone que el Cabildo es el lugar donde se discuten los temas importantes de la ciudad, donde hay intercambio de ideas, desacuerdos y también acuerdos. Pero en Mazatlán, eso casi no pasa.
En las sesiones, cuando regidoras de oposición toman la palabra para hablar de temas como violencia, economía, falla en servicios, lo que sigue es lo mismo de siempre: silencio.
El debate simplemente no existe.
La duda es inevitable: ¿no quieren debatir o no saben cómo hacerlo?















