Análisismiércoles, 25 de marzo de 2026
Hasta el momento, varios partidos han perfilado a quienes podrían convertirse en sus candidatos a la gubernatura, alcaldías y algunas diputaciones. En la mayoría de los casos, no hay grandes sorpresas. Se trata de figuras provenientes de las estructuras tradicionales que buscan mantenerse vigentes en la escena pública.
Ya hemos mencionado los seis perfiles que serán evaluados por Morena para la gubernatura. Tres hombres y tres mujeres. En el PRI, por su parte, se nombró a dos cuadros tradicionales como “defensores de México” en Sinaloa, aunque no se descarta su participación en un proceso interno orientado a construir una eventual alianza opositora.
El Partido Verde ha destapado una sola carta, en la figura de su dirigente estatal, mientras que el PT también se inclina por su comisionado estatal. No obstante, ambos partidos, aliados de Morena, podrían reconsiderar su intención de competir en solitario si obtienen una buena posición en la negociación del reparto electoral.
Movimiento Ciudadano tiene como candidato natural al diputado local Sergio Torres, siempre y cuando su estado de salud se lo permita, tras haber sido víctima de un atentado hace apenas un par de meses. Tampoco se descarta una eventual alianza con el Partido Acción Nacional, que ha optado por abrir sus candidaturas a la ciudadanía.
Es una estrategia que a partir de los años 80s les dio gran rentabilidad y punta de lanza hasta alcanzar la presidencia de la república en el 2000.
Sin embargo, la construcción de una verdadera opción opositora ciudadana enfrenta múltiples obstáculos.
En el contexto actual, marcado por la inseguridad, la posible intromisión del crimen organizado en los procesos electorales y los riesgos de persecución desde un esquema de partido dominante, resulta difícil que surjan perfiles dispuestos a asumir ese reto.
Quienes se animen tendrían que contar con un respaldo real por parte de los partidos opositores y de la sociedad civil, acompañamiento político, estructura, financiamiento y, sobre todo, garantías mínimas de seguridad personal.
Quizá por ello no se observan todavía figuras de peso que, desde la oposición o la ciudadanía, estén dispuestas a competir seriamente contra Morena por la gubernatura, las alcaldías o los Congresos. Ejemplo de ello es el caso de Manuel Clouthier, quien ha declinado de manera rotunda cualquier invitación a participar.
Ser candidato de oposición hoy en día no resulta atractivo; por el contrario, implica riesgos considerables.
En Mazatlán, por ejemplo, el empresario Guillermo “Memo” Romero, candidato opositor en 2024, ha señalado que no tiene interés en volver a competir, aunque dirigentes del PAN, como Roxana Rubio y Wendy Barajas, mantienen prendidas sus veladoras y abierta la posibilidad de postularlo nuevamente a la alcaldía.
Es esa dirigencia ubicada más cerca del tercer piso de palacio de gobierno y de sus intereses que de la militancia. Es por ello que las bases no lo arroparían, en el remoto caso que sucediera, como fue en 2024.
Mientras allás le abren la puerta, Romero ha sido visto recientemente en eventos con figuras nacionales de Morena, en un acto convocado por el ex regidor Roberto Rodríguez, quien fue expulsado del partido guinda tras haberle brindado su apoyo en 2024.
Buscar por Morena es más fácil ha de pensar el empresario, para decepción de sus fans opositoras. .
Así de enredado está el panorama político. Y como diría el clásico. Se verán cosas peores.
Por lo pronto, es lo que hay.