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Análisislunes, 28 de julio de 2025

Basurón, la agonía marismeña

De nueva cuenta el basurón municipal de Mazatlán está en el ojo público.

Y no por su eficiencia, sino por lo rebasado que está para operar y porque se le asignan recursos para su sobrevivencia.

Mazatlán, un puerto que debe contar con un relleno sanitario de primer nivel, sigue contaminando al aire libre, los lixiviados (líquidos contaminantes), se siguen filtrando hacia el subsuelo, contaminando los mantos freáticos de donde nos surtimos para el consumo humano.

Desde mediados de los noventa el Consejo Ecológico de Mazatlán alertada de estos niveles de contaminación en el puerto, pero desde la esfera local no se realizó una intervención de fondo.

En resumen, las autoridades justifican que no se cuenta con un nuevo relleno sanitario por falta de terreno, y aunque se aseguraron 100 millones de pesos de parte del Gobierno del Estado para arranque, parece no ser una prioridad para las autoridades.

Como ciudadanos poco o nada tenemos de la cultura del reciclaje, que nos ayudaría a liberar un poco la saturación de desechos sólidos en la ciudad.

La limpieza de Mazatlán suele ser estética en las zonas turísticas, para que el turista vea la cara limpia del puerto.

Aunque los reglamentos de Servicios Públicos prevén sanciones económicas a los “ecolocos”, la gente sigue haciendo lo que se le da la gana por lo laxos de estos documentos.

El Gobierno de Mazatlán trabaja el basurón con una prórroga que le costará este 2025 más de 14 millones de pesos, es decir, “meterle dinero bueno al mano”.

Esa agonía le puede salir más cara si no se consigue el terreno para empezar a operar el nuevo relleno sanitario.

Violencia entierra al empleo informal

La crisis económica que sufre Sinaloa continúa afectando al sector comercial. El cierre de negocios ha generado un aumento en el desempleo, lo que a su vez ha generado que el trabajo informal inunde varios sectores de Culiacán.

Se ha vuelto común ver en el centro de la ciudad, en el Hospital General y en los tianguis de la capital sinaloense un aumento de vendedores ambulantes. Quienes una vez tuvieron un negocio o un buen trabajo, ahora se buscan la vida con sus negocios en las calles.

Esto a su vez es un reflejo de lo que ha causado la ola de violencia en el estado, ya que esta es la causa directa del cierre de más de 800 negocios y la pérdida de más de 15 mil empleos.

No está mal que las personas busquen ganarse de la viuda de alguna forma, recurrir al comercio informal no es la mejor opción, pero sí es la más viable dadas las circunstancias que se viven.

Ojalá el gobierno voltee a ver a quienes se quedan sin trabajo todos los días y se buscan la vida dignamente. Ojalá lo haga antes de que la gente recurra a formas ilegales de ganarse la vida.

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