La “honestidad” de Othoniel
Ese tiempo fue suficiente para que la violencia acabara con dos vidas y destruyera hogares.
La lógica oficial protege a los servidores, no a los servidos, y así, con esos supuestos protocolos y falsas justificaciones, la vida de ciudadanos como Vicente y Daniela se transforma en cifras que se traducen en incompetencia y abandono.
A estas alturas, los mazatlecos y sinaloenses en general ya no esperan un final feliz, solamente el final de este conflicto, pues es una historia sin héroes, y el patrón es el mismo siempre, las excusas.












