La marca incómoda
El problema no está en promover a Mazatlán como destino ni en impulsar al comercio local, sino en cómo se hizo el registro de la marca y en quién aparece como apoderado legal.
Aunque la marca quedó a nombre del Ayuntamiento de Mazatlán la apoderada legal es Estrella Palacios.
Esta situación es la que ha sido señalada por el Observatorio Ciudadano de Mazatlán, que advierte un riesgo de opacidad y de posible conflicto de interés, sobre todo porque el trámite fue pagado con recursos públicos.
El precedente existe, y no es precisamente un ejemplo de buenas prácticas.
















