¿Y dónde está?
Lo que pasó este jueves 2 de abril en la sierra de El Rosario no sólo preocupa por la desaparición de un trabajador de medios, también deja muchas dudas sobre cómo se está manejando la información.
Un ingeniero en drones que colabora con la cadena nacional N+ desapareció mientras realizaba tomas en las inmediaciones de la mina Santa Fe, donde continúan los trabajos para rescatar a tres mineros atrapados.
Según lo que se sabe, su dron fue derribado y él se internó en el monte para recuperarlo. Desde entonces, no regresó.
Y aquí aparece una primera pregunta ¿quién tumbó el dron?
Hasta ahí, ya es un hecho grave. Pero lo que vino después lo complica más.
Horas más tarde comenzó a circular la versión de que ya había sido localizado con vida, incluso trasladado a un hospital en El Rosario.
La información no salió de cualquier lado, fue la propia Policía de Investigación de la Fiscalía del Estado la que la dio a conocer. Parecía que había buenas noticias.
Poco después, todo cambió, el Ejército desmintió esa versión y dijo que no, que no había sido localizado, que todo había sido una confusión.
Y entonces vienen las preguntas. ¿Quién dijo la verdad?, ¿a quién encontraron entonces?, ¿cómo es posible que una autoridad diga una cosa y otra la contradiga minutos después?
En situaciones como ésta, la información no es un detalle menor, es clave, para las familias, para los compañeros, para la sociedad. Y cuando esa información es confusa o contradictoria, lo único que genera es incertidumbre y desconfianza.

















