Apagones binacionales
Por Guillermo J. García Sánchez
Imagínese un pueblo donde hay dos fincas. La suya, que tiene una huerta donde siembra naranjas. La de su vecino, donde siembra frutas, pero además tiene un manantial natural de agua que le vende muy barata a cambio de naranjas.
Pero eso sí, ya nos reconocieron que las naranjas son nuestras y sólo nuestras, no importa que cada vez haya menos mercado para venderlas y estemos más expuestos a las sequías.
Asociado COMEXI
@GJGarciaTAMU















