El ideal de la justicia destruido por un puñado de fanáticos
La necesidad de un sistema judicial no se puede reducir a una exigencia técnica o administrativa: es la respuesta estructural a una condición ontológica del ser humano.
Es a partir del surgimiento del Estado de derecho, especialmente a partir de la modernidad europea, cuando se introduce una transformación decisiva: ya no es el individuo poderoso quien juzga, sino la ley que debe ser general, abstracta e imparcial.
Presidente de la Academia Mexicana de Educación







