El sistema de justicia penal acusatorio
Ocho años se dio como plazo para que, en los tres órdenes de gobierno y en cada una de las entidades federativas, se concretaran los cambios que permitieran gozar de una verdadera justicia, pronta, expedita, transparente y en donde las víctimas tomen un papel relevante.
Lejos de encontrar y poner en marcha los mecanismos que cumplan lo pactado en 2008, han habido retrocesos en algunas áreas, como la prisión preventiva oficiosa, entre otras.
Cuatro puntos deben atenderse para la implementación del Sistema de Justicia Penal Acusatorio:
La falta de coordinación, comunicación y entendimiento entre todos los actores que forman la cadena justicia. Aún se vive una gran desconfianza entre ellos y en varios lugares, lejos de romper con estos esquemas negativos, los mantienen.
Prácticamente en todos los niveles de las estructuras gubernamentales responsables del sistema de justicia no se ha comprendido la indisolubilidad del binomio seguridad-justicia; rompiendo, de manera inicial, un proceso exitoso para la justicia penal.
Pese a este panorama, existen ejemplos de éxito (como el programa COSMOS, de Querétaro y el Centro Regional de Identificación Humana, de Coahuila) que deben considerarse como buenas prácticas para replicarse a nivel estatal y/o federal.
















