El genio que todos llevamos dentro
Aunque nadie puede ser bueno en todas las ocupaciones o tareas todos podemos ser geniales haciendo algo en particular, según afirma Tony Estruch, el creador de la llamada teoría de los geniotipos
María Jesús Ribas
“Así, aprenderemos a desarrollar al máximo nuestras capacidades y no sólo alcanzaremos con éxito nuestro propósito de vida en el plano personal y profesional, sino que también comprenderemos mejor a familiares, amigos y compañeros”, dice Estruch a la agencia EFE.
“Amar lo que hacemos es el secreto para conseguir grandes logros en la vida, y para ello es necesario conocer cuáles son nuestra pasión y nuestro genio”, apunta.
Estruch destaca que no necesitamos hacer nada especial para convertirnos en un genio: “Solo descubrir y alimentar lo que ya somos”.
Como dato curioso, el reconocido médico estadounidense Peter D´Adamo ha identificado seis tipos genéticos en los que las personas pueden encajar en función de su respuesta al ambiente: cazador, recolector, maestro, explorador, guerrero y nómada.
Geometría de la genialidad
1. INFINITO. Los pertenecientes a este ‘geniotipo’ son maestros de vida; su propósito es educar y mostrar caminos, acompañando a los demás para que den lo mejor de sí mismos.
2. CUADRADO. Ordenados y meticulosos, grandes gestores que ayudan a que el mundo funcione y no entre en el caos.
3. ELIPSE. Creadores de sueños, su misión en la vida es alimentar la imaginación de los demás.
4. TRIÁNGULO. Empáticos por naturaleza, dialogantes y tienen el don de transmitir confianza a un gran número de personas.
5. CÍRCULO. Además del amor incondicional, su gran baza es la intuición.
6. RECTÁNGULO. Con esfuerzo, constancia y austeridad, este es el genio de los que con una existencia simple, saben vivir con rigor y felicidad.
7. PENTÁGONO. Su talento se orienta a curar y a solucionar problemas.
8. ROMBO. Quienes acompañan en el último viaje y se ocupan de lo trascendente, de lo esotérico.
9. ESTRELLA. La marca del genio innato: de la buena o mala gestión de su talento depende acabar como un juguete roto o iluminar el mundo.
Estruch explica que sus investigaciones desvelan que el talento de cada persona se fundamenta, entre otras cosas, en las capacidades cognitivas y perceptivo-motrices y en el tipo de creatividad (innata, analítica o intuitiva) que tenga dicha persona.
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Periodista especializado en música, arte y cultura. 25 años de experiencia en radio y medios impresos.





























