Los mexicanos sí confían en las criptomonedas
Los países más golpeados por las crisis creen más en este sistema que en las economías desarrolladas
Juan Luis Ramos / El Sol de México
Los mexicanos junto con los argentinos y los brasileños, son los más dispuestos a adquirir criptomonedas como el Bitcoin o Ethereum a nivel mundial, esto debido a la falta de confianza que tienen a sus bancos centrales.
De acuerdo con el reporte, 78 por ciento de los mexicanos está dispuesto a comprar una moneda digital. En el caso de argentinos y brasileños la proporción es de 79 y 75 por ciento, respectivamente.
Por el contrario, en los llamados países desarrollados como Francia, Alemania y Estados Unidos, la mayoría de la población descarta adquirir este tipo de divisas. Incluso en España, sólo 13 por ciento de los habitantes se ve atraído por estas monedas digitales.
El CGC concluyó que esta desconfianza se debe a la respuesta de los gobiernos a la crisis financiera, ya que los encuestados consideran que las autoridades no han implantado medidas eficaces para regular el sector bancario desde 2008
Ante esa situación, el reporte asevera que casi una quinta parte de los mexicanos y los argentinos disponen ya de criptomonedas, mientras que en el caso de los brasileños es más de una cuarta parte de la población bancarizada.
Aunque las criptomonedas tienen su antecedente desde el siglo pasado, se popularizaron hace poco más de una década, con el ascenso vertiginoso del Bitcoin, la más popular de estas divisas, que alcanzó un valor cercano a los 20 mil dólares por unidad en cinco año
Pese a ello, estas monedas se han popularizado al grado de que cadenas de alimentos y tiendas departamentales alrededor del mundo ya las aceptan como métodos de pago.
En el comercio electrónico han ganado terreno debido a la seguridad que ofrecen al estar basadas en la tecnología blockchain, una estructura vigilada por miles de usuarios que soporta y garantiza seguridad al dinero.
Sin embargo, hay quienes dudan de la eficacia de estas divisas, y no es por un tema de seguridad o falta de interés, sino simplemente el hecho de no saber cómo comprarlas.


























