Microsoft presenta Majorana 1, su nuevo chip cuántico
La empresa aseguró que es un paso necesario para que los ordenadores cuánticos puedan ofrecer soluciones transformadoras
EFE
Para ello, emplea “el primer” topoconductor del mundo, un tipo de material innovador que puede observar y controlar partículas de Majorana para producir cúbits -componentes básicos de los computadores cuánticos-, más fiables y escalables.
Los detalles se publican en la revista Nature y según los autores esta nueva arquitectura ofrece “un camino claro” para implementar un millón de cúbits en un solo chip que puede caber en la palma de la mano.
El topoconductor, o superconductor topológico, es una categoría especial de material que puede crear un estado completamente nuevo de la materia. No un estado sólido, líquido o gaseoso, sino un estado topológico, explica la tecnológica.
Esto se aprovecha para producir un cúbit más estable que es rápido, pequeño y puede controlarse digitalmente, “sin los inconvenientes que requieren las alternativas actuales”.
El artículo de Nature describe cómo los investigadores pudieron crear “las exóticas propiedades” cuánticas del cúbit topológico y también medirlas con precisión, “un paso esencial para la computación práctica”.
Este avance, explican sus responsables, exigió el desarrollo de una estructura de materiales totalmente nueva hecha de arseniuro de indio y aluminio, gran parte de la cual fue diseñada y fabricada átomo a átomo.
Hoy, la compañía ha colocado ocho cúbits topológicos en un chip diseñado para escalar a un millón, informa la web.
¿Qué es un cúbit o bit cuántico, y cómo funciona?
Los cúbits son sensibles a las perturbaciones y errores de su entorno, lo que provoca que se desintegren y pierdan información. Su estado también puede verse afectado por la medición, un problema esencial para la computación.
Un reto inherente es desarrollar un cúbit que pueda medirse y controlarse, al tiempo que ofrezca protección contra el ruido ambiental que los corrompe.
Los cúbits pueden crearse de distintas formas, cada una con sus ventajas e inconvenientes.
La desventaja era que hasta hace poco las partículas exóticas que Microsoft buscaba usar, llamadas Majoranas, nunca se habían observado ni generado. No existen en la naturaleza y sólo pueden crearse con campos magnéticos y superconductores.




























