Piden dar continuidad a refugio de animales de la Central de Abasto
Locatarios muestran preocupación ya que no hay certeza de su destino ante el cambio de administración
Dana Estrada / El Sol de México
“Los participantes y permisionarios están preocupados. Han venido a ver cuál es la situación del albergue, cómo se va a manejar, y ver cómo pueden apoyar para que siga este programa”, indicó.
Sin embargo, el lugar ha subsistido por donaciones de asociaciones animalistas, locatarios y participantes, así como apoyos de los mismos funcionarios que trabajan en la administración.
Desde 2021 hasta la fecha, el albergue ha recibido a mil 514 perros y gatos, de los cuales mil 440 han sido adoptados a través de la promoción dentro y fuera de la Ceda y con apoyo de varias asociaciones animalistas.
De acuerdo con Rosales, el cinco por ciento de los ingresos representa muertes de perros y gatos, debido a que llegan en malas condiciones por enfermedad o accidentes.
Además, detalló, el 80 por ciento de los ingresos es de población interna, es decir, que están dentro de las naves, mientras que el resto son perros y gatos hallados en vialidades cercanas a la Central.
Lucía Castillo, comerciante en el área de flores y hortalizas, es una de las adoptantes del programa y también voluntaria.
Pedro, embajador canino del refugio
Pedro es un perro de talla grande que fue rescatado del incendio del área de envases vacíos de la Ceda ocurrido a inicios de 2023.
Él era una mascota comunitaria entre los locatarios y fue el primero en ser rescatado del siniestro, donde resultó herido con quemaduras de primer y segundo grado.
A más de un año de los hechos, Pedro está en buen estado de salud y es un perro sociable, pero no ha tenido la suerte de ser adoptado.
Pedro vive en las oficinas de la administración de la Ceda, tiene su cama y su plato de croquetas, pero camina y juega en los alrededores. Dicen que su única malicia es que acostumbra robar las tortas de los policías.






























