Hay de amores a amores
Identificamos el amor sólo con su faceta romántica, pero no es la única; en nuestra relación con los demás y con nuestro propio ser, hay otras siete maneras de amar
Rocío Gaia / EFE
"Pero ¿qué pasa si hablamos de amores: de todos esos secundarios, figurantes, dobles de luces y sucedáneos del amor-amor?", se pregunta Galán.
Este autor destierra el mito del amor romántico como el único que hay que conseguir para ser feliz, porque, "de todos los amores el romántico es el amor más flojito", afirma categórico.
1.- Amores rotos (la relación se acaba, los sentimientos no).
"Cuando una relación acaba, no deberían hacerlo también los sentimientos de respeto, confianza y amor", según Galán.
2.- Amores amigos (una relación importante, única y compleja).
"La amistad es tan única como el amor y de la misma manera deberíamos tratarla", según el autor gallego.
3.- Amores diversos (las distintas orientaciones sexuales).
"Presuponer una única orientación sexual para todo el mundo es, cuando menos, algo bastante ridículo y sin sentido", según Galán
4.- Amores propios (para quererte necesitas a los demás).
"¿Qué pasaría si consiguiéramos dejar de odiarnos tanto, si nos tratáramos con más benevolencia a nosotros mismos”, se pregunta Galán.
Sostiene que, sin embargo, "la autoestima no es algo que puedas conseguir en soledad. No puedes irte a una esquina a ‘curarte’ de todo lo malo que te hicieron. Para querernos necesitamos de los demás, necesitamos de la interdependencia y de lo común".
5.- Amores placenteros (hablar de sexo con naturalidad).
6.- Amores a la vida (recordar que somos frágiles y mortales).
El escritor gallego advierte que "construimos nuestros mundos desde la más absoluta inmortalidad, sin ser conscientes de lo frágiles que son nuestras existencias".
7.- Amores románticos (de los que esperamos todo, pero…).
Señala que "nos cuentan un cuento en el que el amor importante es el de pareja, el único, en singular", pero según este autor el amor siempre ha sido en plural. "Hay que hablar de los amores".
"Si somos capaces de hacer amplio nuestro querer, de llenarnos, de crecer al margen, de pretendernos libres con honestidad y compromiso, entonces estos amores nos harán brillar", recalca.
8.- Amores familiares (buscando que nos acepten como somos).
Galán explica que "siempre buscamos la aceptación de la familia, porque no hay nada que nos dé más pánico que nos rechacen aquellas personas que se supone que nos tienen que querer incondicionalmente".
Para este autor la familia "es un lugar complicado de obligaciones y decepciones, en el que a veces es imposible ser tú mismo porque esta institución es una foto fija en la que se espera todo el rato que seas alguien que puede que no seas".
"Sin embargo, en una familia no hay mayor muestra de amor que dejar ser al otro tal y como es, aunque no sea lo que tú hubieras querido que fuera”, concluye Galán.
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Roy Galán
Escritor y activista