Pie de Nota | El país de una institución
AMLO emitirá una propuesta de reforma para que la Guardia Nacional “dependa completamente” de la Sedena
Erick Ramírez
En este país, sólo una institución hace que el presidente López Obrador se alinee por la derecha. Ni el INE, ni la Suprema Corte, ni el Congreso. El Ejército es a la cual el Presidente más le guarda respeto y le concede cortesías.
Tan es así que está dispuesto a entregarle la más importante responsabilidad del Estado: la seguridad pública.
Como ha declarado, López Obrador emitirá una propuesta de reforma para que la Guardia Nacional “dependa completamente” de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Esto contraviene explícitamente los principios bajo los que fue propuesta y creada al inicio de su sexenio: sacar al Ejército de las calles.
Asímismo, choca con lo expuesto por el Presidente en campaña, cuando refirió que la guerra contra el narco no pacificó al país.
Para que esta letra cambie debe pasar por una reforma de ley que la mayoría legislativa apoye; cosa que por supuesto no le va a conceder la oposición, la cual ya le bateó sus reformas eléctrica y electoral.
Ya correrá tinta mucho más informada que la de quien escribe sobre las implicaciones legales y democráticas de esta voluntad, sin embargo, me quiero detener en lo que esto nos dice sobre el país que ve el hombre más poderoso del país.
El presidente López Obrador, en el fondo, ve un México sin la capacidad de crear nuevas instituciones civiles fiables. Lo dice seguido. El INE está cooptado por la cleptocracia, el Congreso es un traicionero, los jueces son burgueses, según él.
Tenemos ya a soldados construyendo trenes, cuidando aeropuertos, armando bancos, distribuyendo vacunas, repartiendo programas sociales. Era obvio que los iba a volver policías cuando es el Ejército quien tiene los rifles.
A todo esto es a lo que se refiere uno cuando dice que el Presidente está militarizando al país.
Para encargarle el país al Ejército no se eligió al Presidente. Se le eligió de manera histórica para que liderara un cambio cultural y político para limpiar al Estado mexicano tras la grosera corrupción priista y panista. Para gobernar bien.
Pobre favor le está haciendo este gobierno al Ejército. Al ubicarlo como arquitecto del país le transfiere responsabilidades para las cuales no fue creado, y en ese sentido sobre él recaerán presiones y reclamos.
Dice él que el Ejército es "pueblo uniformado" y por eso la apuesta de su gobierno es con ellos. Para él, son los soldados y el rigor marcial el prototipo del mexicano modelo, no los ciudadanos y los procesos civiles.
Los policías municipales, estatales y federales, aquellos que se parten el lomo por sueldos de miseria, han de ser marcianos entonces, pues en ellos el Presidente no ve materia suficiente para dedicarles su trabajo, el de mejorarlos. Mucho menos su confianza.
Siguiendo mi pasión en el periodismo desde 2002. Amo leer, oír a Caifanes, ver series y soy adicta a TikTok




























