Evaluaciones, letra muerta para la CNTE
Los maestros de la Coordinadora evadieron durante seis años los exámenes de desempeño, los cuales eran un condicionante para mantenerse al frente de un grupo
Alejandro Suárez y Areli Villalobos / El sol de México
El porcentaje de aplicación de la evaluación educativa a nivel nacional fue de 48 por ciento, debido a que del millón 219 mil 862, presentaron el examen de desempeño 588 mil 684. Es decir, los estados centistas se quedaron muy lejos de la media nacional.
La reforma educativa, hoy derogada, establecía como obligatoria la evaluación de desempeño a los maestros en funciones, con la condicionante de que para mantenerse frente a grupo debían alcanzar el nivel satisfactorio en máximo tres oportunidades.
De no lograrlo había dos destinos, a tareas administrativas para quienes eran maestros antes de la reforma, y a los reprobados que hubieran entrado después de la reforma se les daría de baja.
Con la promulgación de la nueva reforma educativa el pasado 15 de mayo, la Secretaría de Educación Pública decretó el fin de las evaluaciones magisteriales, tal como lo prometió el presidente Andrés Manuel López Obrador en su campaña.
SOBRE PAGO DE FONE
Por otra parte, en los últimos cuatro años, han gastado más recursos de los aprobados en la Cámara de Diputados para el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE).
Según evidenció la organización México Evalúa, desde el 2014 y hasta 2018 se sobre ejercieron recursos etiquetados para el pago de los trabajadores de la educación, hasta en un promedio de 5.7 por ciento más.
Según explicó Marco Fernández, investigador asociado a México Evalúa, los incrementos derivaron de las negociaciones entre el SNTE y gobiernos estatales.


























