Vinculan a proceso a Javier Duarte
Le imputan los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero
Manrique Gandaria
Javier Duarte de Ochoa quedará internado en el Reclusorio Norte, luego de que juez considerara que la solicitud del Ministerio Público para trasladarlo a un penal federal no fue clara.
La próxima audiencia será el 22 de enero de 2018, fecha límite para concluir las investigaciones.
Largas horas, aburrido y harto
El exgobernador de Veracruz estuvo sentado por más de 11 horas en la sala de juicios del Reclusorio Norte escuchando las imputaciones que la PGR le hizo por lavado de dinero y delincuencia organizada.
A las 9:15 am el ex gobernador fue trasladado (una cuadra) del reclusorio a la zona de juzgados federales en medio un fuerte dispositivo que estuvo a cargo de la Policía Federal.
Al inicio de la audiencia el ex mandatario se veía tranquilo y sonriente con sus abogados y portando una chamarra y pantalón gris, colores del uniforme de los reclusos.
A medida que transcurrían las horas la cara de Javier Duarte se fue transformando primero en aburrimiento, después en desesperación y finalmente en fastidio.
Visiblemente nervioso, entrelazaba sus manos mientras los fiscales de la PGR leían el grueso del expediente que consignaron.
Después de un receso de 15 minutos la sala de audiencia se volvió a llenar y mientras Marco Antonio Del toro defendía a Duarte, éste se entretenía doblando u desdoblando en varias ocasiones una hoja de papel, actividad que al poco rato le aburrió y la dejó.
El único momento que Duarte pareció interesado en lo que se decía fue cuando el fiscal de la PGR detalló los regalos que mandaba comprar para su esposa Karime Macías Tubilla; entonces Duarte se sobresaltó abrió los ojos y negó con la cabeza los hechos.
Durante el segundo receso, Duarte de Ochoa no fue sacado de la sala de audiencia por lo que quedó solo más de una hora custodiado por un policía federal.
Al retomar la sesión, su abogado le dio una palmadita en la espalda y dio su discurso final antes de que el juez tomara la decisión.
Tras conocer que estaba vinculado a proceso Duarte de Ochoa agachó la cabeza y se rascó, miró a sus cinco abogados quienes de igual manera, incrédulos, escucharon la resolución.
























