Australia rechaza dar derechos a indígenas
El gobierno buscaba crear una reconciliación racial a través de un órgano que daría voz a los aborígenes
AFP, Reuters y EFE
La reforma habría creado un órgano asesor, llamado “Voz”, ante el Parlamento para evaluar leyes que afectan a comunidades indígenas y ayudar a abordar la profunda desigualdad social y económica.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, que buscaba la reconciliación racial, trató de consolar a la minoría aborigen de su país.
“Quiero reconocer esta noche que, para muchos aborígenes e isleños del estrecho de Torres, esta campaña ha sido dura de llevar. Y este resultado será muy difícil de digerir”, declaró Albanese tras reconocer que el voto histórico había fracasado.
A pesar del apoyo del gobierno de centroizquierda, las encuestas de opinión daban escasas opciones de ganar.
“Hicimos todo lo que pudimos y vamos a volver a hablar de esto”, señaló.
Las encuestas indicaron que los australianos se interesan poco por los problemas de las comunidades indígenas.
CAMPAÑA DE DESINFORMACIÓN
En los días previos al referendo, la atención de los medios se centró tanto en los acontecimientos en Medio Oriente como en el debate político interno.
La campaña opositora logró ampliar los temores sobre el papel y la efectividad de la “Voz”, y llamó a votar “no” a todos los que dudaban.
El debate no estuvo exento de desinformación en internet y surgieron comentarios según los cuales esta iniciativa conllevaría confiscar tierras o implantaría un sistema de apartheid al estilo sudafricano, o que se trataba de un complot de la ONU.
El líder indígena Thomas Mayo expresó su indignación por la campaña en contra, que fue respaldada por el líder de la oposición conservadora Peter Dutton.
“Han mentido al pueblo australiano. Esta deshonestidad no debe ser olvidada en nuestra democracia”, dijo.