Selva del Darién deja de ser corredor migratorio hacia EU; afirma Panamá
El presidente panameño, José Raúl Mulino, informó que los flujos migratorios por la selva del Darién han caído a niveles ínfimos por temor a las deportaciones de Trump
EFE
“Cerramos una operación que comenzó en el año 2016”, cuando aumentó notoriamente la migración en el Darién, dijo Mulino en rueda de prensa. “Hoy en marzo llegamos a 112 (migrantes que cruzaron el Darién), es una disminución importantísima”, añadió.
Debido a la reducción del flujo de migrantes, Panamá comenzó a desarmar los campamentos de asistencia.
Estos migrantes, sin embargo, no deben cruzar la selva para llegar a Colombia, sino que viajan en lanchas que contratan en pequeños puertos caribeños de Panamá.
Panamá aceptó servir de “puente” para migrantes deportados por Estados Unidos, al igual que Guatemala y Costa Rica.
En febrero, llegaron 299 deportados a Panamá, mayoritariamente asiáticos, y los que no aceptaron ser repatriados fueron enviados temporalmente a un albergue en la provincia de Darién.
Tras críticas de grupos de derechos humanos de que el refugio era un “centro de detención”, el gobierno autorizó a 112 migrantes a salir a gestionar visas para otros países.
El fin de semana 65 de ellos llegaron a la Ciudad de Panamá, donde tienen tres meses para conseguir un país que los acoja. Si no se han marchado en ese plazo, “serán expulsados o deportados”, según el gobierno.



























