Cuando la generación Alfa se mudó a los servidores
Con más de 260 millones de jugadores activos cada mes, Roblox y Fortnite están redefiniendo cómo socializan los jóvenes y cómo pagan para vestirse según las inspiraciones digitales
Nora Cifuentes
La atención digital de los Alfa
Estos números demuestran, una vez más, que, para los más jóvenes, la pantalla es ahora el lugar donde se dictan las tendencias de moda, se ejecutan patrones de consumo y se construye la identidad.
Para Liv Burke, directora asociada de redes sociales en la agencia Superdigital, el cambio de paradigma es definitivo:
“Estos mundos digitales han reemplazado a los chats grupales y los encuentros casuales con avatares que sirven como extensiones de la personalidad y el estilo”, dijo para Fast Company.
La estética virtual importa
O al menos, así lo indican los datos económicos: según CivicScience, en aquellos hogares con presencia de jugadores, un 60 por ciento gasta dinero mensualmente en mejoras, habilidades y otros gastos de Roblox.
Las “skins” de personajes individuales a menudo cuestan en torno a 8.53 dólares. Una cifra de entrada accesible que, sin embargo, escala rápidamente con propuestas más exclusivas o paquetes de contenido que superan los 30 dólares.
La nueva arquitectura del deseo es “phygital”
Captar la atención de millones de jóvenes a través de la indumentaria virtual tiene beneficios más allá del ingreso inmediato: es una fidelización estética de la próxima generación de consumidores durante sus años más formativos.
En ese sentido, Roblox ha dado un paso de gigante, al anunciar que “los comerciantes de Shopify ahora pueden vender productos físicos directamente dentro de sus experiencias de Roblox”.
En los cimientos de esta nueva metrópolis invisible, la construcción de la identidad, la jerarquía del estatus y los engranajes del comercio global transitan, de forma inevitable, a través de los píxeles. El futuro no está llegando: se está renderizando.





























