Espejos de vida / Querida Dana:
Hace quince primaveras que llegaste a este mundo como un regalo de luz, el resplandor de tu presencia ha sido tal, que los destellos han llegado a iluminar los corazones de todos los que te rodeamos.
Seguimos muy de cerca tu crecimiento, viendo con beneplácito tus pequeños logros y esa sonrisa mágica en tu rostro, que emana la dulzura desde tu interior.
Cada día de tu existencia lo hemos disfrutado con intensidad. Tus primeros dientes, palabras y pasos, tu hermosa voz al entonar melodías, tus tres peldaños alcanzados en la educación — preescolar, primaria y secundaria—.
Nosotros, tus abuelos, siempre estaremos aquí para apoyarte, como un respaldo incondicional, para escucharte y brindarte consejos, producto de la experiencia y sabiduría que brindan los años.
El mundo es un lugar maravilloso, que, aun presentando retos, desafíos y tristezas, también ofrece momentos inolvidables y hermosos, solo debes aprender a enfocarte en las personas y las cosas positivas que agreguen belleza a tu perspectiva de la vida.
Afronta cada día con responsabilidad y gratitud, y siempre recuerda que tienes una familia que te ama profundamente.
Quisiéramos regalarte las palabras más bellas, los abrazos más cálidos y los deseos más sinceros, para que siempre recuerdes que en tu corazón llevas una fuerza imparable, y que en cada paso que des, estamos aquí, orgullosos y felices de verte crecer.
Con todo nuestro amor, Jorge y Cuquis














