Localmiércoles, 2 de julio de 2025
Comienza a resurgir la cascada de Basaseachi después de meses
El Gobierno reportó que las lluvias han beneficiado al ecosistema que ya permite disfrutar de la panorámica vista de la cascada.
El Gobierno reportó que las lluvias han beneficiado al ecosistema que ya permite disfrutar de la panorámica vista de la cascada.
Después de varios meses de sequía, la cascada de Basaseachi, una de las más emblemáticas del estado de Chihuahua, ha comenzado a resurgir gracias a las lluvias registradas recientemente en la región serrana. El espectáculo natural, que permanecía seco o con muy bajo flujo, ha recuperado parte de su caudal, ofreciendo nuevamente una vista imponente y atrayendo el interés de visitantes y comunidades locales.
El anuncio fue realizado por Rafael Solís, alcalde del municipio de Ocampo, al que pertenece esta maravilla natural ubicada en el corazón de la Sierra Tarahumara. El edil confirmó que las precipitaciones han beneficiado notablemente al ecosistema del área, permitiendo que la cascada retome vida tras una temporada de severas condiciones climáticas.
“Nos da mucho gusto informar que la cascada de Basaseachi ha comenzado a correr nuevamente. Las lluvias han traído esperanza no solo para el entorno, sino también para las familias que dependen del turismo”, expresó el alcalde Solís en declaraciones ofrecidas este martes.
Además, aseguró que el área cuenta con condiciones de seguridad para recibir a turistas locales, nacionales e internacionales que deseen disfrutar del entorno natural durante los próximos meses. Se han realizado trabajos de mantenimiento y vigilancia en caminos y senderos para garantizar una visita segura.
El municipio de Ocampo prevé una importante afluencia de visitantes durante julio y agosto, coincidiendo con las vacaciones de verano. “Estamos preparados para recibirlos; hay seguridad, limpieza y el entorno está hermoso”, añadió Solís, quien invitó a la ciudadanía a redescubrir este rincón del estado.
La cascada de Basaseachi, con una altura de 246 metros, es una de las más altas de México y forma parte del Parque Nacional del mismo nombre. Su belleza ha sido reconocida por generaciones y representa un punto clave para el ecoturismo y la conservación ambiental.
En los últimos años, los cambios climáticos y la sequía habían afectado de forma severa el caudal de esta cascada, impactando también a las comunidades que viven del turismo, por lo que su recuperación parcial es una señal positiva para la región.
Autoridades locales y estatales exhortaron a los visitantes a respetar las normas ambientales, cuidar el entorno y seguir las indicaciones del personal del parque para preservar este tesoro natural, que por fin vuelve a rugir con fuerza en el corazón de la sierra.