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Los señalamientos de malas administraciones de alcaldes relacionados con huachicol y crimen organizado en la 4T no fueron suficientes para que éstos y diputados locales y federales, algunos de los que también tienen “cola que les pisen”, puedan trabajar por su reelección para el 2027. Internamente los tres grupos y los partidos aliados a MORENA, jugaron a las vencidas con la dirigencia nacional y la líder moral logrando que tal disposición que se había anunciado se aplicaría desde el próximo 2027, surtiera efecto hasta el 2030. Así las cosas, serán pocas las “nuevas caras” que aparezcan en el panorama político de dichos partidos en las elecciones para las que (aunque no oficialmente), han empezado los jaloneos y las promociones de personajes que están “en el candelero”. Un ejemplo el diputado federal Alejandro Carvajal quien presume ser “el mejor posicionado” en una encuesta para la alcaldía. Ahora que, en caso de no llegar, seguramente se conformará con quedarse donde está.
Por lo tanto, es de esperarse que contrincantes de personajes que buscarán la reelección, filtren en los próximos meses escándalos y corruptelas en los que los posibles repetidores pudiesen estar implicados, por lo que se augura que el proceso electoral no será terso, sino una lucha sin precedentes no solo entre éstos y otros partidos, sino entre los mismos militantes de la 4T, pues existe una división cada vez más a la vista en sus filas.
Todos los aspirantes estarán pendientes de la convocatoria y requisitos que emita el Consejo Nacional de MORENA, pues es ahí en donde siempre encuentran obstáculos o la clave para tener éxito en la obtención de una candidatura. Lo realmente importante para todos ellos, es que “HAY LUZ VERDE” para la reelección. Todo lo que venga después formará parte de las luchas internas que hay en cada proceso electoral. Desde luego que, al tomar la 4T dicha decisión, los demás partidos la emularán, aunque por el momento están “verdes” en la selección de sus candidatos pues como siempre, esperarán a los resentidos y chapulines para nutrir sus filas, ante la carencia en ellos de personajes de peso político.
Y hablando de la reelección hay alcaldes que ya se empiezan a mover por “apoyos” pese a que por diversos motivos no tienen el del líder moral en Puebla, el gobernador Alejandro Armenta Mier. Estos coquetean con institutos afines a MORENA como el PT y el Verde Ecologista con el fin de que sean acogidos por ellos como candidatos en caso de que la 4T no dé el visto bueno a sus peticiones, por lo que irían por la alianza, aunque por otro dueño, en franco reto al ejecutivo estatal.
El entusiasmo con el que fue recibida la noticia sobre “la apertura” del Partido Acción Nacional para recibir a los simpatizantes como su nueva militancia, se ha venido enfriando y esto se debe a que el grupo que actualmente liderea éste, viene mandando mensajes muy confusos, respecto a la posibilidad de que participando en las acciones (muy escasas por cierto) que realiza, puedan aspirar a una candidatura para el 2027. La presidenta del comité Municipal Gabriela Ruíz dice que el ingreso al blanquiazul no garantiza más que la oportunidad de apostar y trabajar, no una posición. El Comité Directivo Estatal asegura que se definirán por encuestas para elegir al que tenga mayor “competitividad”, pero a la vez, que también esto se definirá por votación de militancia y consejeros, siendo de todos sabido que esto no es más que el dedazo nacional. Asimismo, que se seleccionarán a dichos personajes entre la sociedad civil, sin amiguismos ni de grupo, por lo que los viejos azules y todos los de “pedigrí” se sienten desplazados, entre ellos los yunquistas del grupo Eduardo Rivera Pérez, que ni siquiera fueron invitados a tiempo para la reciente visita del líder nacional.
Así que cada dirigente expone un punto de vista diferente, sin que haya definiciones claras que permitan a los aspirantes, saber a qué atenerse o cual será el verdadero método de elección. Se asegura también que quien tenga el mejor “currículo”, -como en cualquier empleo- será quien tenga en sus manos una candidatura, (otra opción más). A ello hay que agregar las oportunidades que se darán a los expriistas que están siendo cazados por la dirigencia nacional y estatal para que trabajen por el partido con la promesa de “una buena posición”, como en el caso de Blanca Alcalá que después de ser casi todo en el PRI, chapulinea al PAN, asegurando que no va por ninguna candidatura, ¡ajá!. Todo ello pone en alerta a los verdaderos panistas que ven con asombro, que el propio dirigente nacional haya venido a Puebla a darle la bendición a ella y a las nuevas fichas que se piensa, “pueden salvar” de una nueva debacle al blanquiazul, y los militantes temen que al hablar de que éstos podrían contar con una posible candidatura, dejen fuera a los verdaderos panistas, con quienes por cierto, no han consensuado la llegada de dicha ex tricolor, que además no habla de afiliarse, pero ya tiene una posición en el CEN nacional, en un tema tan importante como es el de las alianzas y relaciones con otras fuerzas políticas.
Todo lo anterior en nada ayuda a la unidad partidista, en este partido que siempre la había ponderado como el principal motivo de sus triunfos. Ahora que con por lo expresado por el líder Jorge Romero en su visita a Puebla, ésta ya no es prioridad, pues reconoce que nunca ha existido en realidad “por la diversidad de pensamientos” de sus integrantes, por lo que no considera que sea un problema para el proceso electoral 2027 ¿?). Esta declaración seguramente nace de una evidente división entre dos grupos, el de Eduardo Rivera y el de Mario Riestra que al parecer son irreconciliables.
Así de congruentes están en estos momentos en un PAN desorganizado y a la baja, pues según los más recientes datos oficiales del INE, en 2024 contaban con una militancia de 21 mil 318 miembros y en el pasado 2025 el número disminuyó a 19 mil 036, o sea un poco más del 10%, bajo la dirección de Mario Riestra Piña. Así es como los blanquiazules piensan pelear las posiciones más importantes en el 2027 como la alcaldía de la ciudad de Puebla, las de los municipios más poblados y alguna diputación de mayoría, aunque por lo visto, lo único que podrían tener serían algunos legisladores plurinominales, puestos para los que ya se apuntan “los de siempre”.