El Constituyente de 1917 desde dentro
A las 3:50 de la tarde, con la asistencia de 151 diputados, se instala el Congreso el 1º de diciembre de 1916.
El primer jefe entrega su primer proyecto de Constitución y da lectura a un texto bastante extenso explicando las reformas que solicita a los artículos de la Constitución de 1857 y nuevas propuestas.
El diputado Rojas, presidente del Congreso, contestó como correspondía a un trato protocolario.
Después de esos discursos, la mayor parte de los diputados se fueron a brindar al “Puerto de Mazatlán”, y a otras tabernas. Nunca fue tan oportuno el tequila que bebieron, algunos sí se embriagaron.
Por cierto, déjeme contarle que inaugurados los trabajos del Congreso, los constituyentes comieron con el Primer Jefe; fue una comida de campo, donde abundaron las carnitas y se libó pulque. Los brindis permitieron iniciar momentos de fraternidad entre los diputados.
De una vez le cuento que, casi todos los diputados ya estaban pensando en la dieta que recibirían. No era extraño imaginar que el Primer Jefe les habría de dar buenos recursos por sus servicios al aprobar la Constitución.
El autor de esta hermosa crónica, un joven que no había cumplido los 21 años, pero sí era diputado, confesó: “Pero, éramos muy jóvenes y había mucho en que gastar, a los tres o cuatro días me quedaba sin un centavo de la ‘decena’”.
Por fin, se formó la Comisión de Reglamento y se eligió la Comisión de Reformas a la Constitución, que se integró con cinco diputados y no con tres como las otras. Después de largas discusiones se aprobaron el 4 de diciembre.
Hasta el 6 de diciembre, se integró la Comisión de Reformas.
Después se leyó el proyecto de Constitución del Primer Jefe formado por 132 artículos y 9 transitorios.
La mañana del lunes 11 de diciembre se dio lectura al primer dictamen de la Comisión de Reformas. Surgió el primer asunto a discusión: ¿Nos llamaremos República Mexicana o Estados Unidos Mexicanos?
Hicieron uso de la palabra Palavicini, Monzón, Colunga, Múgica, Aguirre. El resultado fue obvio.
El 12 de diciembre asisten 140 diputados a la sesión. En la tarde de esta se dio lectura al artículo quinto, que se refiere al Trabajo.
Aún no se definía el nombre, en la sesión de la tarde con 150 diputados, la discusión se acaloró y se hizo la votación: 108 votaron contra el dictamen, por tanto se llamará Estados Unidos Mexicanos.
El miércoles 13 de diciembre por la mañana, se aprobó el artículo primero de la constitución por unanimidad.
El artículo segundo también fue aprobado sin discusiones.
La tarde del 13, hay 169 diputados y se va a discutir el artículo tercero sobre la libertad de enseñanza.
Después hizo uso de la palabra Luis Manuel Rojas en favor del proyecto del Primer Jefe. Habla de nuevo el General Múgica, después el doctor Román y luego Alfonso Cravioto quien afirmó, “si cuerdas faltan para ahorcar tiranos, tripas de fraile tejerán mis manos”.
Acto seguido hablaron el doctor López Lira y el licenciado Macías en contra del dictamen. La discusión no terminó. Por la tarde continuó el debate y también los días siguientes.
Después de una semana de trabajo, se aprobó el artículo tercero modificado acerca de la educación, rechazando el del proyecto del Jefe Carranza.
El Primer Jefe y su grupo fueron derrotados en el Constituyente. La división del congreso era evidente: la mayoría izquierdista por cambios más profundos y la minoría derechista por el proyecto del grupo liberal carrancista.
Algunos llamaron a esa división a los liberales carrancistas, y a los jacobinos, obregonistas.
En los días subsecuentes se dio lectura al dictamen del artículo cuarto sobre la libertad de trabajo y las profesiones.
El dictamen fue aprobado con siete votos en contra; después entró a discusión el dictamen del artículo quinto que tampoco tuvo mayor discusión.
El miércoles 20, con 131 diputados, se puso a discusión el dictamen del artículo 7º sobre la libertad de imprenta.
Hablaron el diputado Luis Manuel Rojas, Rafael Martínez, el diputado Rosas y Reyes, el compañero Truchuelo, y Manjarrez.
Delante del Primer Jefe el presidente del Congreso definió quiénes eran los diputados de la izquierda y quienes los de la derecha.
Esta historia interesante seguirá, si usted me lo permite.
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