Therians, ¿moda absurda o jóvenes que exigen diálogo?
Elena Zárate
Pero cuando el ruido digital baja de volumen, aparece una pregunta más profunda:
Esto no significa que los padres deban aceptar acríticamente cualquier tendencia, sino que antes de corregir debemos comprender. Antes de prohibir debemos escuchar.
Tal vez el verdadero desafío no sea entender todas las subculturas digitales, sino recordar que antes que cualquier etiqueta, nuestros hijos siguen siendo personas que necesitan ser miradas con respeto y acompañadas con firmeza amorosa.
















