Localviernes, 10 de enero de 2025
Deleitan a poblanos nubes lenticulares, ¿Cómo se forman?
Este efecto captó la atención de las y los ciudadanos quienes decidieron tomarle fotografías
Jesús Suárez / El Sol de Puebla

La mañana de este viernes, el cielo de Puebla sorprendió a sus habitantes con la aparición de nubes de una formación peculiar. Este espectáculo visual se presentó durante los primeros rayos del sol, iluminando las nubes con tonos rojos, naranjas y rosas por unos minutos.
Muchos ciudadanos decidieron documentar este fenómeno, compartiendo fotografías y videos a través de redes sociales como Facebook o X, antes Twitter. Estas publicaciones no tardaron en volverse tendencia, generando múltiples reacciones, principalmente de asombro y curiosidad.
Este tipo de eventos suele captar la atención de personas que los asocian con fenómenos paranormales. Sin embargo, especialistas explican que se trata de un proceso natural que ocurre en ciertas temporadas del año, siempre que las condiciones climáticas sean propicias.
El nombre científico de este fenómeno es nubes lenticulares. Estas formaciones tienen un aspecto inusual, similar al de un lente o un platillo volador, y pertenecen a la categoría de altocúmulos lenticulares.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través de su revista científica Global TV, informó que estas nubes aparecen principalmente en zonas montañosas o en áreas con estructuras que interrumpen el flujo del viento.
Su forma distintiva se debe a procesos atmosféricos específicos. Cuando el aire húmedo fluye sobre una montaña o colina y encuentra un obstáculo, se ve obligado a ascender. Al hacerlo, el aire se enfría, lo que provoca la condensación del vapor de agua y origina estas formaciones.
Una de las principales características de las nubes lenticulares es su aparente inmovilidad. Aunque el viento pueda estar soplando con fuerza, estas nubes permanecen estacionarias en el cielo porque se forman en lugares donde las condiciones de humedad y temperatura están perfectamente equilibradas.
“En ocasiones, estas nubes se acumulan unas sobre otras, principalmente en los picos de montañas, volcanes e incluso edificios. Por ejemplo, pueden observarse en el Monte Fuji, en Japón, y en otros picos nevados del mundo”, detalló la Máxima Casa de Estudios.
Aunque su color habitual es blanco, este puede variar. Según la UNAM: “A veces, adquieren un tono rojizo porque aparecen justo en la línea del atardecer; también pueden tornarse de color rosa o rojo, dependiendo de la posición del sol”.