Crudo invierno en La Joya
Sus más de 260 habitantes hacen frente a las bajas temperaturas y carencias
Dolores Martínez
“Tenemos que juntar leña en el cerro y nos llevamos a los niños porque son los que se pueden subir a los árboles para cortar los troncos, y los burritos nos ayudan a cargar los troncos”.
La señora agregó que hay otras 20 familias que para llegar al camino de acceso principal que se rodea de una zona boscosa extensa; deben cruzar por un arroyo, y que en esta zona es aún más fría.
La propagación de enfermedades respiratorias en la temporada es común en la zona, ya que los niños tienen gripa, temperatura, tos y resfriados; ante esto, las madres de familia preparan algunas infusiones con plantas como gordolobo, manzanilla, eucalipto y limón.
La maestra sostuvo que otro de los padecimientos de salud que padecen por las bajas de temperaturas, es el dolor de huesos entre los infantes, situación que en múltiples ocasiones les impide caminar o tomar el lápiz, y escribir en el salón.
“Hay algunos niños que son muy vulnerables al frío, y lo que pasa es que está el cerro y se genera humedad que percibimos los que estamos abajo, esta es una de las zonas más altas y frías del municipio, estamos más elevados que en la cabecera municipal”.
Indicó que en lo que va del invierno, han tenido por lo menos cuatro ocasiones donde ha tenido que llevar a los niños a su casa porque se sienten mal de sus articulaciones por el frío.
Anita Domínguez, es una pequeñita de la comunidad, quien dijo que la mayor parte del día tiene sus manos frías y que le gustaría tener una cobija más grande para cubrirse en la noche, ya que en su casa sólo hay dos y no alcanza para sus tres hermanos.
“Tenemos dos cobijas, pero una es para mis papás y otra para mí y mis hermanos pero en las noches me descobijan y necesitamos una más grande para que nos alcance. Ha estado haciendo mucho frío y las rodillas nos duelen “, aseguró.



















