La institución detecta un cambio en el origen de las peticiones: la necesidad alimentaria se está concentrando en la ciudad, en un contexto de violencia que ha golpeado ingresos y empleo en los hogares
En la salida sur de Culiacán, comerciantes del Mercado de Abastos describen un ánimo sobrio ante el panorama actual: para unos la presencia militar ya es parte del paisaje; para otros no cambia el miedo y temen que la violencia vuelva a escalar