Nos venían siguiendo: Paramédico
Después de un servicio en el Centro de la ciudad, las cosas para el paramédico Víctor y sus dos compañeros se tornaron peligrosas
Jesús Verdugo
CULIACÁN. - Era un día caluroso, como la mayoría en Culiacán y la chicharra de alerta le avisó a Víctor de un servicio en el Centro, ahí cerca del Mercado Garmendia. El radio operador les comunicó que era una persona herida por arma de fuego, nada más.
EMERGENCIA
Víctor y sus compañeros dan espacio para que el personal forense realice sus diligencias y entre tanto escándalo del mercado, la multitud y las sirenas de diferentes unidades, el grito de una mujer los paraliza a todos:
"¡esa camioneta fue la que disparó!".
SIN MIEDO
Todavía, Víctor, toma con seriedad ese suceso, después de tanto sigue siendo una ventana a la muerte que no quiere volver a abrir y aunque en sus espectáculos si sonrisa sea radiante y sincera, tras ella hay recuerdos que harían temblar a cualquiera.
EL PELIGRO
Un sujeto abre la puerta y el brillo de un fusil AK-47 se asomó de su regazo, narra el paramédico
LIBRES
Las sirenas apagadas convencieron a los sujetos armados de que no trasladaban a ningún lesionado
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