Claroscuro / Solo ocurrencias
LO OSCURO. En los congresos locales ya se volvió deporte presentar ocurrencias. Se anuncian con bombo y platillo, se suben a tribuna, salen en portada… y después se caen solas.
Duran lo que dura el aplauso. Mientras tanto, la gente sigue lidiando con lo mismo: inseguridad, transporte deficiente, servicios que no alcanzan. En 2024, el INEGI reportó que más del 56 % de la población desconfía de sus autoridades locales. No es casualidad.
Un año antes, el IMCO documentó congresos estatales que acumulan cientos de iniciativas por periodo, con tasas de efectividad por debajo de la mitad.
Mucho papel, poca solución.
¿Tamaulipas? No es tan distinto.
La llamada “Ley Comaye”, promovida por la diputada de apellidos Jaime Castillo. La propuesta pretendía crear un órgano que “vigile” el ejercicio periodístico, reciba quejas y emita señalamientos públicos. O lo que es lo mismo, un tribunal moral sin facultades judiciales, capaz de marcar reputaciones.
Otra más.
Una propuesta de responsabilizar penalmente a padres por delitos de sus hijos, impulsada por la diputada Reyes González. El titular vende cárcel para los papás; el derecho penal dice otra cosa.
Mientras tanto, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestra patrones claros en la incidencia delictiva; el SEDATU documenta rezagos en movilidad y vivienda. La agenda legislativa, sin embargo, camina por otro carril. Sin saber qué demanda SU COMUNIDAD.
¿Qué falta?
Revisar a fondo las constituciones locales, quitar lo que ya quedó viejo, actualizar lo que ya no responde a la realidad. Hoy los estados enfrentan ciudades más grandes, problemas de movilidad, economía digital, seguridad compleja. Seguir legislando con reglas pensadas para otro México solo agranda la brecha.
Un ejercicio constituyente, con participación de academia y sociedad, daría orden a un andamiaje que hoy luce anacrónico.
Se requieren reglas básicas de calidad. Estudios de impacto obligatorios, consultas públicas reales, dictámenes con datos verificables y evaluación posterior de resultados.
Menos ocurrencia, más evidencia.
Los congresos locales tienen una deuda con su electorado. Cada iniciativa vacía suma desconfianza. La política que se limita al titular termina por volverse irrelevante.
COLOFÓN: Ya tuvimos también ‘El día del caballo’… falta el del perro amarillo.
Los datos duros existen… solo los que proporciona el Secretariado Ejecutivo de Seguridad y el SEDATU bastan y sobran para darle una nueva calidad de vida a la comunidad.
Falta saber usarlos… y aplicarlos correctamente.
alejandrodeanda@hotmail.com
@deandaalejandro

















