
Poco más de 33 mil toneladas de soya que se producen en Altamira podría dejar de exportarse con la reestructuración del Tratado del Libre Comercio que pretende el titular del gobierno federal en Estados Unidos, lo que implicaría una saturación en el mercado interno y la consecuente caída de los precios en la compra de cosechas.
El dirigente de la Confederación Nacional Campesina en Altamira, José Reyes Enríquez expuso que “ahora que el nuevo gobierno federal de Estados Unidos dice que va renogociar el Tratado de Libre Comercio, se va tener que redireccionar la comercialización hacia el interior del país de todo lo que se produce en el campo”.
Añade que el manejo de la venta de la soya se efectúa en la mayoría de los casos por contratos que se realizan con empacadoras que la venden a las industrias de la Unión Americana y se establece el precio por medio de la bolsa de valores de la ciudad de Chicago, Illinois, donde se concentran los movimientos de exportación de la oleaginosa a nivel mundial.
Mencionó que habrá que esperar bajo qué circunstancia queda la venta del grano dentro de una posible renogociación del TLC con Estados Unidos y Cánada, sin embargo, los productores temen que los apoyos al campo, como el estímulo a la siembra y el enlace para su venta por parte del gobierno se suspenda al quedar restringida la venta de la soya y el precio de la tonelada se desplome al existir sobreoferta con una posible detención del producto como ya ocurrió con el aguacate.
“Requerimos más de los apoyos que pueda darnos el gobierno federal para sacar las cosechas adelante, pues el mercado de venta puede diversificarse, es lo más importante ahora, que no se descuide el campo más, pues la suficiencia alimenticia es importante para el país y pueden venirse situaciones más díficles”, afirmó.
Tanto en la agricultura como en otros artículos, la operación de algunas zonas de producción fueron hechas exclusivamente a modo para exportar la mercancía hacia los Estados Unidos y en la renegociación del TLC estas áreas pueden perder la competitividad al tener que adecuarse procesos para otros mercados, infiriendo de forma muy significativa en la economía del país.