La contaminación del río Atoyac
El daño ecológico en la cuenca del río es evidente, y lo más preocupante es que, a pesar de las denuncias, a pesar del sufrimiento de las familias que tienen aquí su hogar, se cierra los ojos a esta realidad, se guarda silencio ante esta tragedia.
Lo que necesitamos es voluntad: voluntad para reconocer el problema, para aplicar la ley, y para ayudar y servir a la población.
Gracias por su atención. Hasta la próxima entrega.














